Pérez de Arce reconoció que en el régimen de Pinochet se utilizó la tortura
La tortura es una práctica generalizada en Chile y ahora nadie quiere reconocerlo. Yo no niego que en el gobierno militar, con muchos más terroristas, la hayan utilizado, dijo el abogado y periodista Hemógenes Pérez de Arce. En conversación con El Diario de Cooperativa, el profesional hizo una férrea defensa del brigadier (r) Miguel Krasnoff Marchenko, sobre quien pesan decenas de procesos y querellas por tortura y desaparición forzada.
En el Gobierno de Frei (Montalva) don Ricardo Lagos firmaba un documento ante la Corte Suprema para quejarse de que a todos los miristas los habían torturado. ¿Vamos a hablar de las torturas del gobierno de Allende, cuando el actual diputado Maximiano Errázuriz y Juan Luis Ossa fueron torturados por el subdirector de Investigaciones?. Eso pasó siempre, argumentó. Pérez de Arce repitió los categóricos juicios que formuló la noche del martes en una cena en su homenaje en el centro de eventos CasaPiedra. En la oportunidad, formuló críticas muy severas contra el actual Gobierno y las Fuerzas Armadas que, según dijo, dejaron abandonado al general Augusto Pinochet y a los militares activos o en retiro sometidos a proceso en diversos casos por violaciones a los derechos humanos. Si vuelven a darse condiciones como las del año 73, en que había un gobierno que admitía hasta tropas extranjeras en Chile, que formaba grupos armados, que atropellaba la Constitución, que desconocía las leyes y los fallos de los tribunales ¿cómo vamos a decir nunca más? Deberíamos decir otra vez. Eso fue lo que dije, explicó el periodista respecto a sus polémicas palabras. Consultado respecto a las víctimas de la dictadura, el polémico profesional afirmó que hay 500 muertos por los terroristas que, como hay un lavado de cerebro en Chile, inmediatamente dicen que son muertos de los militares, pero fueron los terroristas los que los mataron. En seguida, el informe Rettig dijo que el total de muertos fueron 2.279. De esos muertos, 1.300 se produjeron los primeros tres meses (del golpe), en que hubo una guerra interna y de ellos 82 eran uniformados. Después del país se pacificó. Por ejemplo en 1978 hubo ocho muertos en todo el año por la violencia política. Por eso se dictó la amnistía y por eso el arzobispo de Santiago dijo qué bueno que haya una amnistía porque esto va a ser la reconciliación. Lo habría sido si la hubiesen respetado, indicó. Pérez de Arce descartó la responsabilidad del régimen militar en el asesinato en Washington del ex canciller Orlando Letelier. Fue evidente que el gobierno chileno no tenía nada que ver. Cuando se determinó que había un señor Townley que había puesto la bomba el Gobierno chileno lo entregó al norteamericano y excluyó el caso de la amnistía. Creo que el Gobierno chileno jamás supo de esas cosas. Hermógenes Pérez de Arce se definió como lavinista, descartó de plano y calificó como una humorada la proclamación a alcalde de Santiago que le hizo su amigo el economista Alvaro Vial. No soy candidato, no tengo ganas de ser candidato, no voy a ser candidato. Ese es un oficio distinto al mío. Los candidatos tienen que andar buscando votos. No me interesan los votos, sino lo que estoy haciendo, reflexionar y pedir que se apliquen las leyes Si lograra algo de eso sería muy bueno, estaría muy contento respondió. Férrea defensa de Krasnoff Respecto a la figura del brigadier de Ejército en retiro, Miguel Krasnoff, acusado de ser responsable de varios crímenes durante la dictadura y quien fue ovacionado durante el homenaje del miércoles, pese a no asistir, Pérez de Arce defendió su figura y dijo que era totalmente inocente de las acusaciones que pesan en su contra. "Quienes conocemos a Krasnoff le tenemos mucha simpatía. Es un brigadier de una hoja militar impecable y no pudo acceder a mayor grado por razones políticas. No había una razón profesional. Siempre obtuvo las mayores distinciones, incluso en el extranjero. Resulta que todo el mundo dice que lo torturó Krasnoff, aseguró. La única persona que podría decir que fue detenida por Krasnoff es el líder del MIR, Miguel Henríquez. Estaba la pareja de él, Carmen Castillo, herida de bala y en el suelo. Krasnoff la tomó en brazos y la mandó al Hospital Militar. El era un teniente analista mandado por el Ejército a la DINA. Tenía que interrogar a las personas, pero me ha dicho que nunca tocó a una persona, añadió. Según Pérez de Arce, se acusa al oficial en retiro porque es descendiente de ruso blanco, anticomunista. Su padre y su abuelo fueron colgados en la Plaza Roja. Son detenidos desaparecidos porque nunca entregaron los restos a la familia.