Periodista que entrevistó a Spiniak afirmó que Gendarmería estaba al tanto
El periodista y subeditor del cuerpo de reportajes de El Mercurio, Eduardo Sepúlveda, afirmó que tanto Gendarmería como el mismo Claudio Spiniak sabían que el diálogo que sostuvo con el detenido empresario en su lugar de reclusión se trataba de una entrevista. En diálogo con Lo que Queda del Día, Sepúlveda -además- desmintió ser amigo del principal encausado en el caso de una supuesta red de pedofilia.
El matutino El Mercurio publicó el domingo 02 de noviembre una entrevista realizada en el Cárcel de Alta Seguridad (CAS), anexa a la Penitenciaría de Santiago, al principal encausado por el ministro Daniel Calvo, quien investiga una supuesta red de pedofilia que operaba en el país. En dicha conversación, Spiniak -además- de confirmar prácticas sexuales sadomasoquistas y de haber practicado la coprofagia (ingestión de excrementos), recalcó que no tiene amigos políticos. Se refirió así a la presunta vinculación de parlamentarios con la supuesta red de abuso de menores, denunciada por la diputada de Renovación Nacional (RN) María Pía Guzmán. "Nosotros llegamos, nos pidieron el carnet de identidad, nos pidieron la dirección. Yo di la de El Mercurio, Santa María 5542. Después, cuando a mí me revisan, me sacan la billetera y ahí estaba mi credencial de El Mercurio y entonces un gendarme se quedó con el carnet de identidad, con la credencial de periodista de El Mercurio. No podíamos entrar con nada metálico, así que entramos cada uno con una libreta y un lápiz y la entrevista la hicimos así", señaló Sepúlveda, que ingresó a la Cárcel de Alta Seguridad, donde está detenido Spiniak, junto al periodista Sergio Espinoza. "Durante toda la entrevista -continuó-, que debe haber durado una hora y algo más, Spiniak pedía cigarros y todo el tiempo entraban y salían gendarmes, le prendían los cigarros. De hecho, en la entrevista contamos que empezamos conversando por el citófono. Después nos dimos cuenta que se escuchaba a través del vidrio. Entonces dijimos 'esta lesera no sirve para nada' y seguimos hablando a través del vidrio, levantamos un poquito la voz y se escuchaba todo". Consultado si, en estas condiciones, los gendarmes se daban cuenta de la situación, el periodista afirmó: "Por supuesto, que era una entrevista". "Ellos tienen las filmaciones. Piensa que tienen cámaras en todos lados. Creo yo que tienen clarísimo que era una entrevista", recalcó. Sobre la carta de Spiniak dada a conocer por Gendarmería, en la que el detenido señala que "no se trató de una entrevista formal o concertada y el tema (su caso) fue abordado a nivel de amistad", el periodista recalcó que Spiniak no es su amigo y que "por supuesto" sabía que se trataba de una entrevista. Sin embargo, inclusive el mismo abogado del dueño del gimnasio Go Fitness & Spa, Luis Hermosilla, señaló que su cliente autorizó la publicación. Respecto a las afirmaciones de Gendarmería, en cuanto a que ni el ministro Daniel Calvo ni la institución dieron permiso para efectuar la entrevista -a la que los acompañó el abogado Alvaro Morales, parte de la defensa de Spiniak-, Sepúlveda señaló que "nosotros hemos entervistado a un montón de gente en la cárcel y nunca nadie nos ha pedido autorización".