Copa Davis: Moyá logró la igualdad para España en primera jornada de la final
El español Carlos Moyá alimentó las opciones hispanas en la final de la Copa Davis, que se disputa en el Rod Laver Arena de Melbourne y que enfrenta al equipo europeo con Australia. El duelo quedó igualado 1-1 al fin de la primera jornada gracias a su victoria sobre Mark Philippoussis por 6-4, 6-4, 4-6 y 7-6 (4), en tres horas y 13 minutos. En el partido inaugural, Lleyton Hewitt venció en cinco sets a Juan Carlos Ferrero.
El tenista mallorquín expuso la paciencia como principal aliada para imponerse a un Philippoussis que parecía intratable en hierba, tras su final de este año en Wimbledon. Moyá, convertido en héroe de su equipo después de las semifinales ante Argentina, volvió a vestir el traje del líder del conjunto ibérico, que por primera vez tras tres finales en tierras australianas consiguió un punto durante la primera jornada. El mallorquín, que nunca había conseguido la victoria ante Philippoussis en superficie rápida, exhibió devoluciones frente a las que el australiano se mostró impotente. Así, el quiebre para el español llegó en el noveno juego, suficiente para quedarse con el primer set. El partido continuó por los mismos parámetros durante la segunda manga, en donde Moyá acrecentó su dominio. Así logró un nuevo rompimiento que otra vez fue decisivo para ganar el parcial. El cansancio apareció en el tercer set Sin embargo, el partido comenzó a complicarse en la tercera manga. Menos acertado con su saque, el cansancio hizo mella, las dobles faltas, hasta el momento ausentes en su tenis, aparecieron entre las estadísticas de Moyá y de eso se aprovechó un Philippoussis necesitado de encontrar resquicios en su rival. Se llegó así a la cuarta manga donde la igualdad puso en peligro la necesitada victoria español. Ambos jugadores mantuvieron su saque hasta el tie break, donde sobrevoló el fantasma del partido anterior que Ferrero perdió ante Hewitt. Sin embargo, Moyá presionó a su rival y remontó un 2-0 inicial para hacerse con la victoria y fijar el empate al término de la primera jornada de una final, que curiosamente sigue el mismo desenlace que la que se vivió en Barcelona en 2000 y que ganó España. (Agencias)