Villano de "Los Pincheira" busca hacer reflexionar al público en montaje teatral
Alvaro Morales, quien interpreta a un periodista en "Las horas previas", afirmó que el objetivo de la obra es hacer meditar al público sobre la realidad social y política que se vivía en Chile en 1985.
El actor Alvaro Morales, quien es Martín Ortuzar, el villano de la producción dramática de Televisión Nacional, "Los Pincheira", busca hacer reflexionar al público con su rol en la obra "Las horas previas", donde encarna a un periodista que se encuentra en la cárcel en los momentos preliminares a que se produjera el último fusilamiento en el país.
Según Morales, el objetivo del montaje teatral es hacer reflexionar a las personas que vivieron en ese momento y manifestar cómo en la actualidad se vislumbra "la época de los 80".
Además, para el actor de "Los Pincheira", lo fundamental es hacer reaccionar al público sobre la realidad social y política que se vivía en Chile en la década de los años 80.
"Más allá de los sicópatas de Viña (del Mar), de los condenados a muerte, tiene que ver más que nada, cómo nosotros, de alguna manera, vemos la realidad, desde hoy, de la época de los 80. Como nosotros tenemos esa percepción de la época de los 80", expresó.
Para Morales, es "una percepción, que para nosotros era algo sumamente normal. Era normal tener los teléfonos intervenidos, era normal que uno no pudiera salir a la calle, que hubiera toque de queda, pero a la luz de cómo se está viviendo en el país ahora, lo interesante es ver cómo en ese momento vivíamos en ese estado, que era absolutamente extraño y difuso"
"Cómo lo veíamos como un acontecimiento normal y cómo el peligro y el terror puede ser normal, cómo la muerte puede ser normal y qué acontece dentro de los núcleos de familia, desde ahí nosotros estamos hablando", afirmó.
La obra, dirigida por María José Galleguillos, trata de cómo una familia vive las horas previas al fusilamiento, y los problemas que tiene en ese momento. El padre está moribundo y sus cercanos no saben si desconectarlo o no de las máquinas que lo mantienen vivo.
El 20 de enero de 1985, dos ex policías, Jorge Sagredo y Carlos Topp Collins, más conocidos como "Los sicópatas de Viña del Mar", fueron fusilados por estar acusados de 10 asesinatos ocurridos en la Quinta Región.
Sobre el acontecimiento en sí, Morales recordó "las expectativas que habían en ese minuto que se iban generando día a día porque se iban encontrando los cuerpos, porque se hablaba de los sicópatas de Viña, porque habían mucha teorías al respecto".
"Fueron los últimos condenados a muerte, eso es muy importante y muy trascendente. Fueron los últimos condenados a muerte en este país, en medio de este marco de dictadura que estabamos viviendo. Pero fue un fenómeno no solamente mediático, sino que sociológico", agregó.
La obra, que se exhibirá por primera vez el viernes 26 de marzo, en calidad de reestreno, en la sala La Comedia, ubicada en la calle Merced 340. Se presentará todos los jueves, viernes, sábados y domingos hasta el 25 de abril.
La entrada cuesta cinco mil pesos, y el elenco está formado por Álvaro Morales, Carmina Riego, Nona Fernández y Larissa Contreras.
Buenas críticas para el villano
El personaje que interpreta Alvaro Morales en la teleserie "Los Pincheira" ha tenido muy buenas críticas. Sin embargo, el actor no ha puesto mayor esfuerzo en este papel.
"Tal o cual rol me es a mí un poco indiferente, porque para mí el esfuerzo ha sido el mismo. En cuanto al esfuerzo que hace uno con el personaje y la defensa que uno hace al personaje y cómo uno lo para y lo defiende, el esfuerzo siempre es el mismo", expresó.
Además, dijo que "sean papeles grandes o chicos, no creo que ningún actor piense que va a ser menos porque hace roles más secundarios, o es más porque hace roles más protagónicos, ese es un rol mediático que a mí no me interesa, que forma parte de mi oficio".
Con respecto al personaje de Martín Ortuzar, Morales afirmó que "el personaje sigue siendo coherente, porque es antagónico, y por eso tiene que tener esas características, si no, no funciona en el hilo dramático. Por lo pronto, el personaje sigue en su misma línea, sus argumentos son súper sólidos, el personaje está parado".
Para el actor, más que el rating, es importante saber que el trabajo es de calidad y que ha sido hecho con esfuerzo. "Estoy contento, porque el producto de nosotros es un muy buen producto, y además está hecho entre todos. Lo hicimos con un gran esfuerzo".
"Cuando acontece que ya viene el fenómeno de la guerra, que explota el fenómeno de la guerra, estoy absolutamente tranquilo del producto, porque yo sabía que nuestro producto era de calidad, que había sido hecho con mucha honestidad, y esperaba que los resultados fueran buenos. Pero no me preocupo del rating, me preocupo de mi oficio", agregó.