Soldados de EE.UU. se especializaban en sodomía, según ex coronel iraquí
El coronel Areth, quien permaneció tres meses en la cárcel de Abu Gharib, señaló que en las vejaciones contra los prisioneros también participaban criminales iraquíes especialmente reclutados.
Algunos soldados estadounidenses se habían especializado en prácticas de sodomía con prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Gharib, según un antiguo coronel del Ejército de Irak que estuvo tres meses detenido en ese centro en las afueras de Bagdad.
"El responsable de mi sección violó a varios prisioneros, tanto hombres como mujeres", asegura el ex mando militar iraquí en declaraciones que publicó el diario francés Liberation.
El coronel Areth explicó que los soldados norteamericanos "no eran los únicos" que cometían tales actos, pues "también había iraquíes que violaban a iraquíes".
El mando de la cárcel de Abu Gharib, en el ojo del huracán tras la revelación de torturas y vejaciones acompañadas de fotografías, había organizado un grupo de "capos" reclutados entre los delincuentes comunes que se encargaban de sembrar el terror entre los detenidos, aseguró el rotativo.
"Se les llama los 'murakhabine'. Los vigilantes designados por los norteamericanos eran unos 25 por zona y cada uno tenía a tres criminales a sus órdenes. Un noche, 35 de esos delincuentes violaron a un joven de 17 años", afirma Areth.
El antiguo militar explica que las torturas y los malos tratos a los detenidos empezaban tras el segundo interrogatorio, cuando alguna de sus respuestas no coincidía con las dadas en el primero, que se les había hecho 10 días antes.
Antes de los nuevos interrogatorios "te llevaban al edificio donde estaba la sección de las mujeres. Ahí es donde se tomaron las fotos publicadas por la prensa. Debías permanecer allí 20 días, desnudo. Los guardianes tenían todos los derechos: humillaciones, torturas, violaciones".
Durante los tres meses que pasó en Abu Gharib, vio a 750 detenidos y "una quincena de ellos sufrieron este trato", dijo el ex mando iraquí.
"Desde el jefe al soldado, todo el mundo sabía lo que pasaba", añadió, antes de relatar que "cuando reclamábamos lo que fuera nos amenazaban con enviarnos allí. La presión psicológica era muy fuerte para impedir que pidiéramos algo o nos revelásemos".
"A veces, el simple hecho de mirar a los ojos a un guardián podía ser suficiente para que te enviaran 15 días a ese infierno", dijo y, como ejemplo, contó que "tres jóvenes fueron castigados por exigir la visita de un médico. Los guardias les hicieron agruparse y formar pirámide y los obligaron a masturbarse". (EFE)