Tony Blair afirmó que supo de las torturas a iraquíes sólo en los "últimos días"
El primer ministro británico dijo desconocer los informes de la Cruz Roja que daban cuenta de los abusos con los detenidos, que el mismo Gobierno de Londres reconoció haber recibido en febrero pasado.
"Son cosas de las que me enteré en los últimos días", afirmó el primer ministro Tony Blair respecto de las denuncias sobre abusos contra prisioneros iraquíes, por parte de tropas de la coalición, durante una conferencia de prensa que concedió este lunes.
El jefe de Gobierno de Reino Unido agregó que no tenía conocimiento sobre los informes de la Cruz Roja y Amnistía Internacional, que daban cuenta de estos hechos, y que Londres recibió en febrero pasado. "Pero, por lo que sé, no contiene denuncias de abusos sistemáticos", añadió.
"Si se producen acusaciones contra soldados británicos, las investigamos y tomamos medidas", explicó Blair.
El político insistió en que "no hay excusa para el abuso o maltrato" de prisioneros en Irak, antes que su ministro de Defensa, Geoff Hoon, comparezca la tarde de este lunes en el Parlamento, para explicar las últimas denuncias.
"Por lo que sé, ni yo mismo ni el resto de los responsables del Gobierno conocían esas acusaciones específicas hasta que salieron publicadas en la prensa recientemente", aseguró.
El primer ministro pidió que, pese a la polémica suscitada por los casos de tortura durante la ocupación, se valore "el excelente trabajo" de la mayoría de las tropas de Reino Unido desplegadas en Irak.
El Gobierno británico confirmó que había recibido en febrero pasado un informe confidencial de la Cruz Roja sobre abusos a prisioneros iraquíes cometidos por soldados de Reino Unido y Estados Unidos.
Por su parte, AI dijo el domingo 9 de mayo que hace un año advirtió por primera vez al Gobierno de Blair de que algunos reclusos habían sido maltratados y de que al menos uno murió bajo custodia de tropas británicas.
Un portavoz del Ejecutivo británico aseguró que el primer ministro no conoció en febrero el informe de la Cruz Roja, que fue analizado por responsables gubernamentales "de más bajo nivel".
"Las preocupaciones que contenían fueron tratadas con la gente adecuada y fue la gente adecuada la que les hizo frente", afirmó el portavoz.
El funcionario explicó que "la forma en que trabaja nuestro sistema es que el primer ministro no está a cargo de cada prisión de este país ni tampoco a cargo de cada centro de detención en cualquier lugar del mundo. Son asuntos que se tratan a un nivel adecuado", explicó. (EFE)