Treinta presos murieron durante motín en cárcel de Río de Janeiro
Autoridades cariocas redujeron en 20 el número inicial de víctimas fatales durante el alzamiento de reos de la Casa de Custodia de Benfica.
El gobierno regional de Río de Janeiro informó que 30 presos murieron en una guerra entre bandas criminales rivales dentro de una cárcel y no 50, como venían presumiendo los socorristas que ingresaron inicialmente al penal.
En su primer comunicado oficial sobre la rebelión de tres días que concluyó el lunes 31 de mayo por la noche en la Casa de Custodia de Benfica y en la que se registró la matanza, la secretaría de Administración Penitenciaria de Río de Janeiro informó que "los forenses del Instituto Médico Legal constataron la ocurrencia de 30 muertes".
Los bomberos y socorristas que ingresaron la noche del lunes a la cárcel dijeron haber retirado 34 cuerpos y que el número total de víctimas podía elevarse a 50.
Según esas versiones, la policía no había logrado inspeccionar todas las dependencias de la cárcel, ubicada en la zona norte de Río de Janeiro.
Los socorristas dijeron igualmente que varios presos muertos fueron decapitados y algunos incinerados, y que muchos quedaron totalmente deformados.
"La policía ya retomó el control en todo el presidio y la remoción de los cuerpos concluyó", informó el secretario de Administración Penitenciaria, Asterio Pereira dos Santos, al negar que el número de víctimas pueda ser mayor.
En declaraciones al canal de televisión Globonews, el funcionario dijo igualmente que, además de los muertos, 14 presos sufrieron heridas.
En su comunicado, la secretaría atribuyó la matanza "a los conflictos entre organizaciones criminales rivales".
Según fuentes policiales, la rebelión en la cárcel carioca fue liderada por miembros del Comando Vermelho (Comando Rojo), una antigua y poderosa organización criminal que controla el tráfico de drogas en la mayoría de las favelas de Río de Janeiro.
Se cree que los presos que resultaron muertos, según las autoridades, formaban parte del Tercer Comando, una organización criminal que se ha convertido en el principal adversario del Comando Vermelho en Río de Janeiro.
La matanza tan sólo fue descubierta la noche del lunes 31 de mayo, cuando los presos entregaron las armas y liberaron a sus rehenes, que llegaron a ser 26, y la policía ingresó a la cárcel.
Hasta ese momento, la única víctima de la rebelión era un guardia carcelario que era mantenido como rehén y que fue tiroteado por la espalda en la presencia de los representantes del gobierno regional en las negociaciones con los rebelados.
La rebelión comenzó el sábado 29 de mayo luego que un grupo de pistoleros atacara a tiros a los guardias de la Casa de Custodia de Benfica para facilitar una fuga masiva.
Los internos que pretendían huir y que no alcanzaron a hacerlo aprovecharon las armas en su poder para asumir el mando dentro de la cárcel, que tiene capacidad para 1.300 presos y en donde había 900 hasta la semana pasada.
"La rápida acción de las fuerzas de seguridad y de los guardias carcelarios frustró la fuga en masa planeada. Pese a ello 14 criminales huyeron, de los cuales cuatro ya fueron capturados", según el comunicado oficial.
Pese a las informaciones de que los rebelados poseían hasta fusiles, la policía dijo haber encontrado apenas cuatro revólveres, dos pistolas y dos escopetas. (EFE)