Especialistas estudiarán meteorito que cayó en casa de Nueva Zelanda

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Autor: Cooperativa.cl

Roca espacial del tamaño de un pomelo cruzó el techo de una casa en la ciudad neocelandesa de Auckland y cayó en el living. Científicos esperan que permanezca en el país para investigarla.

La Universidad de Auckland estudiará un meteorito de 1,3 kilogramos que cayó en medio de una casa de la ciudad neozelandesa, y que no causó víctimas aunque si destrozos, informó la televisión local.

 

La piedra, de unos 13 centímetros de largo y siete de ancho, atravesó limpiamente el techo de la construcción, una capa de aislante térmico de fibra de vidrio de 10 centímetros de espesor, el cielo raso, rebotó en un sillón y aterrizó en el suelo de la sala, debajo de una computadora, informó la familia Archer, dueña de la casa.

 

"Sonó como si hubiese estallado una bomba", dijo Brenda Archer, que explicó que hallaron la sala llena de polvo y algunos escombros, además de un agujero en el techo, y que pocos minutos antes su nieto había estado jugando en esa habitación.

 

"Sólo estoy contenta que nadie estaba sentado en el sofá porque le podría haber caído en la cabeza", agregó la señora Archer.

 

Según manifestó Grant Christie, director del Observatorio de Auckland, a pocos kilómetros del lugar de caída, "por lo general uno queda pasmado cuando ocurre algo así en el propio continente, pero la sorpresa es mayor cuando se produce tan cerca del observatorio".

 

El meteorito es el noveno que se localiza en Nueva Zelanda, aunque el primero en encontrarse recién caído del cielo.

 

La última roca espacial fue hallada en 1976 y, al igual que las siete anteriores, fue hallada mucho tiempo después que chocara contra la Tierra.

 

Se calcula que el meteorito caído el sábado puede tener una antigüedad de unos 4.000 millones de años y que entró en la atmósfera a unos 15 kilómetros por segundo con un tamaño mayor, cercano al de una pelota de baloncesto.

 

La fricción con la atmósfera, según manifestó Joel Schiff, profesor de la Universidad de Auckland, influyó en la pérdida de masa y la velocidad del meteorito, que puede haber chocado contra la casa a una velocidad de entre 100 y 200 metros por segundo.

 

"La piedra es de incalculable valor científico y debe permanecer en el país a toda costa, aunque es probable que lluevan suculentas ofertas desde el extranjero para comprarla", añadió el científico, quien afirmó que la familia Archer podría recibir ofertas de más de 5.000 dólares (más de tres millones de pesos).

 

"Que atravesara el techo es un suceso excepcional y éste es un espécimen bello y grande", agregó Schiff.

 

Las probabilidades que una casa sea golpeada por una roca espacial se han fijado en miles de millones a uno, aunque dos de estos incidentes se reportaron en septiembre de 2003, uno en Nueva Orleans, Estados Unidos, y otro en Orissa, India.

 

Según opinaron los científicos, el meteorito provendría del Cinturón de Asteroides, ubicado entre las órbitas de Marte y Júpiter. (EFE)