Ola de ataques de Al Qaeda en Irak deja al menos 70 muertos
Irak es sacudido a menos de una semana del traspaso de la soberanía al gobierno interino por una de las mayores oleadas de violencia de la posguerra.
Unas 70 personas muertas deja una serie de ataques coordinados contra las fuerzas de seguridad en distintos puntos de Irak con la vida de más de medio centenar de personas, la mayoría agentes de Policía.
El jordano Abú Mussab al Zarqaui, líder de la red Al Qaeda en el país, reividnicó la oleada de ataques contra las fuerzas de seguridad y la Coalición en un comunicado.
En su texto advierten a los iraquíes "que acaten las órdenes de la resistencia y no abandonen sus casas cuando se les pida".
La mayor destrucción se registra en Mosulm, donde cinco autobombas detonaron de forma consecutiva contra comisarías y la oficina de aduanas. El último balance habla de 44 muertos y más de 200 heridos.
El mando militar estadounidense informó en un comunicado que un soldado estadounidense murió y otros tres resultaron heridos en los ataques producidos en esa ciudad, sin referirse a víctimas civiles.
En Baquba, en tanto, al menos 19 personas, en su mayoría policías, perdieron la vida y al menos otras seis resultaron heridas en varios ataques de los insurgentes contra comisarías de la ciudad. Los helicópteros estadounidenses están bombardeando algunas zonas de Baquba.
En Ramadi, el blanco de los ataques de la resistencia también fueron sedes de la Policía. Según informó Al Jazeera, siete agentes murieron en diversos ataques con granadas.
Los combates entre insurgentes y la Coalición también se sucedieron en Faluya, donde un helicóptero de Estados Unidos fue derribado sin que se produjesen víctimas entre sus ocupantes.
En la capital, Bagdad, un kamikaze disfrazado de policía hizo detonar un una maletabomba matando a cuatro guardias nacionales en un puesto de control. (Agencias)