Presidente de la FIA propuso cambios a la Fórmula 1 por considerarla "peligrosa"
Alarmado por los accidentes ocurridos en los Grandes Premios de Canadá y Estados Unidos, Max Mosley pretende reducir la potencia de los motores de los bólidos para evitar riesgos mayores.
El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), el británico Max Mosley propuso efectuar cambios inmediatos en la Fórmula 1, especialmente en cuanto a la potencia de los motores de los monoplazas, porque así como se desarrolla actualmente "da miedo y es peligrosa".
En declaraciones publicadas este jueves por el diario italiano La Gazzetta dello Sport Mosley señaló que "los accidentes de (Felipe) Massa en Canadá y de Ralf Schumacher y (Fernando) Alonso en Indianapolis, demuestran que hemos llegado al límite de la seguridad".
"Los motores tienen una potencia de 900 caballos, cuando habíamos partido de los 650 en 1994. Motores que son carísimos, porque se ha invertido mucho en la investigación. Dinero tirado para reducir dos o tres gramos el peso de un pistón o invertido en la búsqueda de materiales cada vez más exóticos", añadió.
Las palabras de Mosley son una amenaza para los equipos de Fórmula 1, que disponen hasta el miércoles 30 de junio para presentar sus propuestas ante el Consejo Mundial de la FIA.
Este viernes se reunirá en Londres el grupo de trabajo técnico del organismo, en el cual se informará de cómo se ha agravado el problema de la seguridad en las nueve carreras disputadas del Campeonato Mundial, por el progreso inimaginable de los chasis, la aerodinámica, motores y neumáticos.
El lunes 28, también en la capital de Inglaterra, se reunirá la Comisión de Fórmula 1, de la que deberá salir una propuesta que satisfaga las demandas de Mosley.
Si no hay propuestas unánimes "estaremos obligados a imponer, como consiente el reglamento cuando se trata de seguridad, ciertas medidas. Sé que obligar a las industrias a construir un motor de unos 700 caballos de potencia, sería una solución extrema", comentó Mosley.
Lo ideal para el presidente de la FIA sería "llegar a una solución intermedia para 2005, llegando a un acuerdo para anticipar de 2008 a 2006, las nuevas normas de motor. Renault y Ford ya están de acuerdo con nuestras pretensiones, mientras que Ferrari pretende mayor libertad en materia de peso mínimo y diseño". (EFE)