Festival de Cine Pobre aspira a ofrecer calidad a bajo costo
"Cine pobre no quiere decir cine carente de ideas o calidad artística", afirmó Humberto Solás, presidente del encuentro anual de realizaciones de bajo presupuesto que tendrá su segunda edición en 2005.
El Festival de Cine Pobre de la localidad cubana de Gibara aspira a consolidarse como un espacio para las producciones alternativas realizadas a bajo costo y con un carácter innovador e "irreverente", según sus promotores.
El director cubano Humberto Solás, presidente del Festival, encabezó este fin de semana en Gibara, en el oriente de la isla, un encuentro previo a la próxima edición del certamen, que se celebrará en abril del próximo año.
"El Festival es una ventana que se abre para creadores de todo el mundo que trabajan con pocos recursos aprovechando las innovaciones tecnológicas para abaratar costes", explicó el director, que ha realizado ya dos películas siguiendo los criterios del llamado "cine pobre".
"Miel para Oshún" (2001) y "Gente de pueblo", el último trabajo de Solás que aún no se ha estrenado, se rodaron siguiendo estos criterios: pocos recursos y trabajo en cooperativa de actores, técnicos y músicos, que cobrarán en función de la distribución y los beneficios que obtenga la película.
"Se trata de retomar el concepto de cine independiente partiendo del aprovechamiento de la revolución tecnológica", señaló Solás.
"Cine pobre no quiere decir cine carente de ideas o calidad artística", insistió el realizador cubano.
La idea y el éxito de la primera edición del Festival atrajo la atención del Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográficas (Icaic) que, según Solás, lo ha tomado como un "laboratorio".
La presencia institucional, en opinión del director, no resta "independencia" al Festival.
"No hay fundamentalismos, dogmas ni cruzadas de ideas, se habla de la libertad del arte, porque el espíritu del Festival es la polémica y no podemos exhibir lugares comunes de otros festivales", afirmó.
En el Festival de Gibara "se buscan nuevas ideas y vanguardias, no hay tabúes ni prejuicios y se mantiene el espíritu de la irreverencia", dijo Solás.
El director cubano echó de menos a realizadores estadounidenses en el seminario que concluyó la noche del domingo 27 de junio en Gibara debido al aumento de las restricciones a los viajes anunciado por el país norteamericano.
De momento, el Festival ha permitido a los ganadores de la pasada edición, entre ellos una producción estadounidense y un documental iraní, conseguir fondos para seguir trabajando en nuevos proyectos.
Además, los promotores han recaudado suficiente entre patrocinadores privados para hacer donaciones que contribuyan a la rehabilitación de Gibara, una bella localidad costera de la provincia de Holguín que puede encontrar en esta cita cinematográfica una buena fuente de ingresos. (EFE)