Al Sadr instó a una nueva insurrección en Irak contra la tropas de ocupación
El joven clérigo chiíta, que en marzo pasado provocó una sangrienta revuelta, calificó al nuevo Ejecutivo como "ilegal"
El clérigo radical chiita Muqtada al Sadr, instigador de una cruenta insurrección que se inició a fines de marzo pasado, lanzó una nueva amenaza a las tropas de ocupación en Irak e instó a sus partidarios a seguir con la lucha "hasta la última gota de sangre".
En un comunicado distribuido por miembros de su oficina en la ciudad santa chiíta de Nayaf, el religioso también tildó de "ilegitimo e ilegal" al nuevo Gobierno de transición, y de nuevo exigió "elecciones libres que devuelvan la verdadera soberanía al pueblo iraquí".
"Instamos a todos los iraquíes y a todos los ciudadanos del mundo a proseguir la resistencia contra la opresión y la ocupación hasta la última gota de su sangre", afirmó el documento. "La resistencia es un derecho legítimo y no un crimen que deba ser castigado", subrayó.
El pasado 28 de marzo, el joven clérigo hizo estallar una revuelta en todas las ciudades chiítas iraquíes que costó la vida a decenas de personas y puso en jaque durante más de un mes al Ejército estadounidense.
La insurrección concluyó con un acuerdo de alto el fuego entre las tropas de ocupación y el Ejército del Mahdi, la milicia armada que controla Al Sadr.
"No hay acuerdos con los ocupantes, ni con aquellos que colaboran con ellos. Decimos que el actual Gobierno es ilegítimo e ilegal, porque sigue los pasos de los ocupantes", aseguró la nota. "Nuestra demanda es la soberanía absoluta y la independencia alcanzada a través de elecciones libres", apostilló.
El documento supone un giro completo en la política de Al Sadr, quien el pasado 12 de junio había ofrecido su colaboración al Gobierno del primer ministro, el también chiíta Iyad Alaui, a condición de que trabajara para acabar con la ocupación.
Sabotajes a oledocutos
Mientras tanto, este lunes se registró una fuerte explosión en un ramal del oleoducto del sur de Irak, a su paso por la provincia meridional de Kerbala, informaron fuentes policiales iraquíes citadas por la cadena de televisión por satélite árabe Al Jazeera.
Las fuentes no informaron de posibles víctimas, y subrayaron que el aparente sabotaje destruyó parte de la tubería e interrumpió el suministro.
Desde la caída del anterior régimen, las instalaciones petroleras han sido permanente objetivo de los insurgentes, que tratan de minar una de las principales fuentes de riqueza del país.
El pasado sábado, los insurgentes lograron destruir un tramo del principal oleoducto del sur iraquí, entre la central de Basora y la terminal portuaria de Fao, en el golfo Pérsico, única salida al mar de Irak. (Agencias)