Sin mayores incidentes comenzó primer paro nacional que enfrenta Toledo
Manifestantes exigen al Gobierno de Lima más empleo, menos corrupción y más austeridad en el gasto público.
La jornada de paro nacional convocada por los sindicatos peruanos y apoyada por partidos de la oposición comenzó sin incidentes, pero con un gran despliegue policial para evitar desordenes y el bloqueo de las principales vías.
La protesta pretende lograr un cambio radical de la política del presidente Alejandro Toledo, el mandatario latinoamericano con el menor índice de aprobación, al que exigen mayor creación de empleo, reducción de la pobreza, austeridad en el aparato estatal, lucha contra la corrupción y una nueva política agraria.
Los militantes de la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP) y del opositor Partido Aprista Peruano, convocadores de la huelga, se preparan para iniciar las marchas que recorrerán las principales calles de las ciudades peruanas.
En Lima se prevé la mayor concentración de trabajadores, que marcharán desde distintos puntos de la ciudad para unirse en la plaza 2 de Mayo, donde los líderes sindicales pronunciarán sus discursos.
Las calles de Lima amanecieron con poco tráfico aunque el gobierno aseguró que el 70 por ciento de los transportistas no está acatando el paro.
La policía decomisó unas 170 llantas en distintos lugares de la capital peruana que iban a ser utilizadas para impedir el tránsito de vehículos.
Efectivos del Ejército resguardan algunos edificios públicos y protegen los servicios esenciales.
En el interior del país los manifestantes han logrado bloquear algunas carreteras, mientras que el servicio del tren turístico de Cuzco a la ciudadela de Machu Picchu fue suspendido.
El ex mandatario y presidente del opositor Apra, Alan García, aseguró que apoya el paro convocado por la CGTP porque es su "deber" tras tres años "de desgobierno", aunque confirmó que no participará en las marchas.
La líder de Unidad Nacional, Lourdes Flores, criticó la medida de protesta que calificó de "parcial y limitada" pese a asegurar que el Gobierno debe escuchar al pueblo y ser más "transparente y austero". (EFE)