Blair calificó de "adecuada" su decisión de invadir Irak

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

Aunque un informe concluyó que Husein no podía usar armas prohibidas antes de la guerra, el primer ministro británico afirmó que la inteligencia dejaba "pocas dudas" de que tenía ese arsenal.

El primer ministro británico, Tony Blair defendió su decisión de llevar a Reino Unido a la guerra contra Irak pese a que el país mesopotámico no podía usar armas de destrucción masiva, en un agrio debate parlamentario sobre las razones de la invasión.

 

En la Cámara de los Comunes, Blair calificó de "adecuada" su decisión de apoyar la guerra contra Irak y dijo que los datos de inteligencia de los que disponía antes de la invasión dejaban "pocas dudas" de que en ese país había armas de destrucción masiva.

 

Las declaraciones de Blair se produjeron durante el debate parlamentario sobre los fallos de espionaje antes de la invasión de Irak detectados en el informe Butler, que concluyó que Sadam Husein no podía usar armas de destrucción masiva antes de la guerra.

 

Este documento, divulgado el 14 de julio, identificó "serios" fallos de los servicios secretos en la inteligencia usada para justificar la guerra, pero exculpó al Gobierno de "mala fe" y afirmó que los errores fueron colectivos.

 

En definitiva, el debate se centró en las razones por las que Reino Unido apoyó la guerra contra Irak liderada por Estados Unidos, lo que le trajo en su oportunidad a Blair numerosas críticas de la oposición y laboristas rebeldes, como la ex ministra Clare Short, que dimitió por su desacuerdo con la invasión.

 

Husein tenía "tenía toda la intención de desarrollar" armas prohibidas

 

Blair admitió que no se han encontrado armas de destrucción masiva en Irak pero insistió en que Sadam "tenía toda la intención de desarrollar esas armas y estaba buscando materiales para hacerlo" y que así lo creía la mayoría de la comunidad internacional.

 

El líder conservador, Michael Howard, afirmó que, con los datos de inteligencia actuales en la mano, "ningún parlamentario" hubiera apoyado la guerra contra Irak, aunque insistió a la vez en que la invasión estuvo justificada.

 

El 18 de marzo de 2003, la Cámara de los Comunes dio vía libre a la guerra al autorizar a Blair a desarmar Irak "con todos los medios necesarios", con el apoyo de los conservadores y el rechazo de los liberal demócratas y de 139 parlamentarios laboristas.

 

Charles Kennedy, el líder liberal demócrata, volvió a expresar su "completo desacuerdo" con la guerra y dijo que el primer ministro debería sentirse "avergonzado" por ello y pedir disculpas a los británicos.

 

Mientras, la ex ministra de Desarrollo Internacional Clare Short acusaba a Blair de rechazar de plano "la posibilidad de una acción internacional unida" en los meses previos a la guerra.

 

El primer ministro aprovechó el debate de este martes para anunciar una revisión relativa a los servicios de espionaje, como que alertará de las limitaciones de sus datos, y dijo que, en el futuro, las opiniones del Gobierno serán diferenciadas de las evaluaciones del Comité Conjunto de Inteligencia (JIC). (EFE)