Presidente Lagos visita la región más pobre de Haití
El Primer Mandatario se reunirá en Puerto Príncipe con el presidente interino de la nación antillana, tras lo cual irá hasta Cabo Haitiano, donde está desplegado el mayor contingente de soldados chilenos.
A pesar de que podría haber pernoctado en Jamaica, país que visitó el martes 20 de julio, el Presidente de la República, Ricardo Lagos, prefirió dormir en Puerto Príncipe, capital de Haití, para reafirmar la confianza de Chile en el proceso de reconstrucción de la nación caribeña que organiza Naciones Unidas (ONU) y que dirige el diplomático nacional Juan Gabriel Valdés.
El jefe de Estado se reunirá este miércoles con el presidente interino haitiano, Boniface Alexandre, y luego visitará a los "cascos azules" chilenos que sirven en el estado antillano.
La agenda de Lagos contempla un desayuno de trabajo con Alexandre, tras lo cual abordará un helicóptero de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) -parte de la misión militar nacional en Haití- para trasladarse hasta Cabo Haitiano, una de las ciudades más pobres de la nación.
En esta ciudad está la gran mayoría de los soldados chilenos desplegados en Haití, donde el Presidente departirá con los militares. Luego, tras una hora de vuelo, Lagos retornará a Puerto Príncipe, donde firmará una declaración conjunta con Alexandre, para posteriormente iniciar el vuelo que lo traerá de vuelta a Santiago.
Lagos arribó cerca de las 23:00 horas del martes (00:00 de este miércoles en Chile) a Puerto Príncipe, ciudad que lo recibió en penumbras, pues la población sólo dispone cuatro horas de electricidad al día, por lo que al caer la tarde, la gente evita salir a la calle, ante la falta de iluminación.
Custodiana por "cascos azules" de ONU, la comitiva del Mandatario también ha debido precaver de una provisión de agua embotellada, pues en Haití casi no hay agua potable y las organizaciones internacionales advierten a los extranjeros sobre el riesgo de consumir líquidos no embotellados.
La miseria que se ve en las calles de Haití se contrapone con los lujos que la pequeña elite local disfruta y que fuentes de la delegación nacional comprobaron en los hoteles de la capital, donde funcionan permanentemente casinos de juegos, que son frecuentados en su mayoría por ciudadanos locales y no por extranjeros.
La crítica situación de Haití implicó que ONU cifrará en 1.300 millones de dólares el presupuesto necesario para comenzar la reconstrucción de la nación, de los cuales ya se han reunido cerca de 440.
El resto deberá ser aportado por los países desarrollados que asuman el compromiso de ayudar al país más pobre de América Latina, en el marco de la conferencia de donantes que se realiza en Washington, Estados Unidos, donde el propio Juan Gabriel Valdés encabeza las conversaciones.