Hamas planea impedir que Arafat y a Al Fatah tomen el control de Gaza
La retirada israelí de la franja quiere ser utilizada por el movimiento de origen libanés para extender su poder, de acuerdo al diario Maariv.
El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas) se propone tomar el control en vastas secciones de Gaza si es evacuada por Israel e impedirá un control total de la zona a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que preside Yaser Arafat.
La información la publicó el diario israelí Maariv al revelar el contenido de documentos de Hamas incautados por el Ejército en la ciudad cisjordana de Jenín.
Los dirigentes de ese grupo no permitirán "que la ANP haga lo que le plazca en la Gaza" cuando se retiren las tropas israelíes que protegen a 21 asentamientos judíos, cuyo desmantelamiento también está previsto, según una decisión oficial, para finales del año próximo.
Hamas, cuyo brazo armado, los "Batallones de Azedín al Kasem", es una de las principales facciones de la resistencia contra la ocupación israelí junto con las "Brigadas de Al Aksa", afiliada al movimiento oficialista Al Fatah, también se propone tomar el control de algunos centros de poder en Gaza, según esos documentos internos.
No obstante, los dirigentes recomiendan a los activistas y militantes del Movimiento evitar una guerra civil pues "los éxitos nacionales podrían transformarse en un holocausto nacional".
Hamas, tradicionalmente la principal opositora -junto con la Yihad Islámica- de Arafat y de la ANP, en cuya coalición se ha negado sistemáticamente a participar, se mantiene en la actualidad al margen de la grave crisis interna que desde hace tres semanas afecta al movimiento oficialista Al Fatah en Gaza y en Cisjordania.
En el trasfondo de esta crisis interna por el poder entre los leales de Arafat y sus opositores dentro de Al Fatah, está también la lucha por el control futuro en Gaza cuando se retire Israel.
El Maariv indica que, al parecer, no existe consenso entre los dirigentes políticos de Hamas acerca de cómo proceder si se concreta el plan unilateral del primer ministro Ariel Sharon para "desconectarse" de los palestinos, fuertemente resistido en Israel por los sectores de la derecha ultra-nacionalista.
Un grupo sostiene que la lucha contra "la ocupación contra la entidad sionista continuará pues (después de la retirada) seguirá controlando los pasos aéreos, marítimos y terrestres", referencia a los accesos a la franja de Gaza, según los acuerdos de autonomía firmados por el presidente Arafat con Israel en 1994.
La percepción de los integristas palestinos, cuyas aspiraciones son vistas con preocupación en la ANP, y también en Egipto, Estados Unidos e Israel, que la evacuación israelí será sólo parcial.
Asimismo, Hamas admite que el casi un millón y medio de habitantes palestinos de Gaza, con una superficie 330 kilómetros cuadrados, dependen de Israel para los suministros básicos, entre estos los de electricidad, agua potable y combustibles.
Otros consideran que la prevista evacuación israelí "es un logro significativo del pueblo palestino, de su perseverancia y por el número de sacrificios que ha hecho". (EFE)