Cómplice de atentado en Oklahoma fue sentenciado a segunda cadena perpetua
En 1998 el colaborador de Timothy McVeigh en el segundo atentado más grave en tierra estadounidense también había sido condenado a pasar su vida en prisión.
Terry Nichols, cómplice del atentado de la ciudad de Oklahoma de abril de 1995, fue sentenciado este lunes a una segunda cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, tras librarse de la pena de muerte en junio pasado.
Los fiscales habían pedido la pena capital para Nichols, de 40 años, en un segundo juicio por la muerte de 160 personas y un feto en la destrucción del edificio federal Alfred Murrah, por el que el principal acusado, Timothy McVeigh, fue ejecutado.
En 1998, en un juicio federal, Nichols fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato involuntario de ocho agentes federales que perdieron la vida en ese atentado, el más devastador que había ocurrido en Estados Unidos antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
En el nuevo juicio realizado a petición de las autoridades del estado de Oklahoma, los miembros del jurado, al igual que en el proceso de 1998, no alcanzaron un acuerdo sobre la petición de la fiscalía de imponerle la pena de muerte.
Esa situación dejó en manos del juez de distrito Steven Taylor, en McAlester (Oklahoma), la facultad de resolver sobre la pena que se debía imponer a Nichols por las 161 muertes.
McVeigh, el principal autor intelectual y material de la destrucción del edificio federal de Oklahoma City con un camión cargado de un explosivo compuesto por fertilizante y gasóleo, fue ejecutado el 11 de junio de 2001.
Antes de escuchar su segunda sentencia, Nichols presentó un documento escrito en el que pidió perdón y ofreció su cooperación a cualquier familiar de las víctimas.
Fuentes judiciales dijeron que los abogados de la defensa aconsejaron a Nichols no hacer uso de su derecho de apelar la sentencia.
Esa decisión se debe a que el éxito de una apelación podría derivar en un nuevo juicio, con el riesgo que los fiscales insistan en buscar la pena de muerte. (EFE)