Nigeria: una campaña pretende evitar la amputación de las manos a seis ladrones
La dura medida es autorizada por la sharia o ley islámica que se aplica desde el año 2000 en 14 estados con mayoría musulmana de poblado país africano.
Varias organizaciones defensoras de los derechos humanos en Nigeria lanzaron una campaña contra la amputación de las manos a seis ladrones condenados a sufrir esta medida por un tribunal islámico.
El Congreso por los Derechos Civiles en Nigeria (CDC) señaló en un comunicado que los seis hombres, que ya pasaron tres meses en la cárcel antes de ser juzgados, llevan ahora más de un año en prisión en espera de la confirmación de la sentencia por parte del ministerio de Justicia del estado de Kaduna, en el norte de Nigeria, donde rige desde hace cuatro años la ley islámica o sharia.
El primero de agosto de 2003 un tribunal superior islámico de la localidad de Zaria declaró a los reos culpables del robo de distintos bienes, como un saco de maíz, una vaca o una motocicleta.
El CDC sostuvo en su comunicado que los seis condenados fueron engañados por el fiscal para que se declarasen culpables, creyendo que así recibirían una sentencia menos dura.
La entidad, que afirmó hablar en nombre de varios organismos, argumentó que la ley sharia no sólo prevé castigos crueles sino que se aplica principalmente a los más pobres.
Desde el año 2000, cuando la Constitución fue modificada para permitir que los 14 estados con mayoría musulmana aplicasen la ley islámica, tres mujeres fueron condenadas a morir lapidadas acusadas de adulterio, aunque las sentencias fueron revocadas por la presión internacional.
En cambio, las amputaciones de las manos a los ladrones se han ejecutado muchas veces, en cumplimiento de las sentencias de los tribunales islámicos, al igual que la flagelación a los condenados por haber ingerido alcohol.
Los musulmanes suponen cerca de la mitad de los casi 130 millones de habitantes de Nigeria, y están concentrados en el norte del país.
La sharia ha causado malestar entre las minorías no islámicas de los estados donde fue introducida y originó enfrentamientos entre las comunidades musulmana y no musulmana, en los que han muerto más de 2.000 personas en los últimos años. (EFE)