Embajador en Moscú dijo que hay alivio tras el fin de crisis de rehenes
Mario Silberman afirmó que aunque habrá críticas al resultado de la intervención militar en la escuela de Beslán, la mayoría de la población respeta al Kremlin, porque quieren el fin del terrorismo.
El embajador de Chile ante la Federación de Rusia, Mario Silberman, consideró que la reacción de los rusos frente a la forma en que concluyó la toma de rehenes en la escuela de Beslán, Osetia del Norte, será "mixta", pero muchos sienten alivio por el fin del secuestro de más de 300 personas. "Pero, si el número total de víctimas es muy alto, van a haber opiniones distintas", agregó en conversación con Radio Cooperativa.
Desde Moscú, el diplomático indicó que frente al "fenómeno terrorista globalizado", la gran mayoría de los rusos "quisiera que terminaran" estos incidentes, lo que redunda en un apoyo para los gobiernos que combaten estas acciones frontalmente, como el de Valdímir Putin.
Silberman explicó que además de la mejora en el nivel de vida de los habitantes de la Federación Rusa, Putin es reconocido por su hincapié en el tema de la seguridad, por lo que tiene un alto respaldo ciudadano.
Respecto del balance de la operación militar, enfatizó que "tampoco está confirmada la cifra de los 100 muertos, estamos en este momento esperando tener datos más exactos... toda la situación ha sido confusa. El Gobierno ha declarado que ellos no tenían ninguna intención de irrumpir por la fuerza, se desencadenaron los acontecimientos y sucedió este desenlace".
"Desde luego que hay muertos", agregó el embajador, quien señaló que la "gran mayoría" de los niños fue rescatado, como afirmaron fuentes oficiales rusas desde el inicio de la irrupción de las fuerzas de seguridad en el establecimiento, aunque detalló que las cifras de heridos "oscilan mucho" ente una y otra fuente.