Milosevic se opone a colaborar con sus abogados designados por la corte
El ex presidente de Serbia, quien es juzgado en un tribunal internacional por los crímenes contra la humanidad en la ex Yugoslavia, reclama su derecho a defenderse él mismo.
El ex presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, volvió este miércoles a rechazar la posibilidad ofrecida por los jueces del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) de participar directamente en el interrogatorio de sus testigos.
Los jueces del TPIY decidieron que el interrogatorio sea conducido prioritariamente por los abogados impuestos para defender a Milosevic, ya que la salud de éste no le permite seguir defendiéndose a sí mismo.
"Se ha asignado un abogado cuya actuación no tiene en nada que ver con mi defensa. Si yo condujese el interrogatorio, habría tocado otras cuestiones", alegó Milosevic ante los jueces.
Ante esta actitud, el juez jamaicano Patrick Robinson, que preside el juicio a Milosevic, subrayó al acusado que "precisamente por eso la Cámara le ofrece la oportunidad de participar, para tratar aspectos que no han sido tratados".
"Le estamos ofreciendo y animando a participar, y está en sus manos hacerlo o no", puntualizó el juez Robinson, quien durante las últimas dos audiencias interrumpe inmediatamente a Milosevic cuando, según él, se dispone a "dar discursos".
Milosevic volvió a pedir al juez "que me devuelva mi derecho de propia defensa" y denunció que la imposición de abogados "es contraria al Derecho Internacional e incluso a su propia posición (la de presidente de la cámara que le juzga)".
Milosevic pretende recurrir ante la Cámara de Apelación del TPIY la imposición de abogados defensores.
Ya que el ex presidente yugoslavo se niega a presentar documentos escritos ante el Tribunal, se podría dar la situación de que sean los mismos abogados designados para su defensa, los que elaboren el recurso escrito en contra de su propia función.
La labor de abogados defensores de Milosevic es ejercida por el abogado británico Steven Kay y su asistente Gillian Higgins, que hasta ahora presenciaban el juicio en calidad de "amici curiae", amigos de la Corte.
La función de los amigos de la Corte era la de presenciar el juicio como observadores para velar por la transparencia del proceso y hacer de mediadores entre el acusado y los jueces. (EFE)