Expertos identificaron zona del cerebro donde se generan los sueños
El caso de una mujer de 73 años que sufrió un derrame en la arteria occipital bilateral sirvió para hallar el área que controla los sueños.
Un equipo de científicos suizos del Hospital Universitario de Zurich identificaron la zona del cerebro en la que nacen los sueños, cuando trataban a una mujer que había dejado de soñar tras un derrame que le había afectado un área profunda de la parte posterior del cerebro.
Los científicos señalaron en la revista especializada Anales de la Neurología que esa sería el área que controla los sueños y que su hallazgo ofrece un nuevo ángulo para la investigación sobre los mismos.
La paciente de 73 años de edad perdió varias funciones cerebrales, la mayoría vinculadas a la visión, cuando sufrió el derrame en la arteria occipital bilateral. Pocos días más tarde las recuperó casi todas, pero dejó de soñar.
La pérdida de la capacidad de soñar, junto con molestias visuales, provocada por el daño de una sección específica del cerebro se conoce como el síndrome de Charcot-Wilbrand.
Los investigadores suizos siguieron este caso para tratar de descubrir qué parte del cerebro tenían afectada las personas que sufrían del síndrome.
Tras revisar por espacio de seis semanas las ondas cerebrales de la mujer mientras dormía, notaron que su sueño no era perturbado pues ella seguía teniendo sueño R.E.M. (movimiento rápido del ojo), como es normal.
Otra de las pruebas consistió en despertar a la paciente cinco minutos después de que hubiera entrado en la primera fase R.E.M. y a los 10, 15 y 20 minutos que siguieron a los otros periodos R.E.M.. Según destacaron los investigadores, "después de haberla despertado cuatro veces no afirmó haber soñado".
Antes de perder la capacidad durante un largo tiempo, la paciente afirmó haber tenido un sueño a los dos días de padecer el infarto. Catorce semanas después tuvo uno de corta duración y al año recuperó el hábito, aunque con una intensidad y frecuencia menores.
El sueño que se dio poco después de haber padecido el trastorno cerebral destacó por su intensidad, a pesar de su corta duración.
Los autores relacionaron este sueño con "las áreas de procesamiento visual que quedaron parcialmente dañadas", junto con recalcar que la desaparición de la capacidad durante las semanas posteriores se debió al daño producido en el lóbulo occipital.
"Esta observación apoya la hipótesis de que, por lo menos en las situaciones clínicas específicas, existe un vínculo entre los sueños y las alucinaciones", explica el documento publicado en la revista Anales de la Neurología.
Por otro lado, los científicos afirmaron que el daño sufrido por esta paciente podría ser la lesión mínima necesaria para que aparezca este síndrome, aunque recomiendan la realización de otros estudios que lo comprueben.
Para ellos, el hecho que la paciente no pudiese soñar aun no teniendo alteradas las fases R.E.M. pareciera confirmar que existe una disociación entre el sueño y esta etapa "como consecuencia de un daño cerebral".
El director de la investigación, Claudio Bassetti, señaló que los resultados del estudio "describen por primera vez con detalles el grado de lesión necesaria para producir la pérdida de los sueños cuando no hay otras deficiencias neurológicas".
"Otras conclusiones sobre esta área del cerebro y su papel en los sueños requerirá de más estudios que analicen los cambios en los sueños en pacientes con daños cerebrales" añadió.
Sin embargo, aclaró que aún resta descubrir "cómo son generados los sueños y con qué propósito". (Agencias)