Policía francesa detuvo al máximo líder de ETA
Mikel Albisu, "Mikel Antza", el mayor responsable del grupo desde 1993, fue arrestado en un amplio operativo en el que fueron aprehendidas unas 20 personas y que permitió decomisar numeroso armamento.
Doce años después de la desarticulación de la cúpula de ETA, el grupo separatista vasco volvió a quedar descabezado este domingo con la detención de su máximo responsable político desde 1992, Mikel Albisu, "Mikel Antza", y de Soledad Iparragirre, "Anboto", dirigente de los "comandos legales" de la banda desde esa misma fecha.
El arresto de "Mikel Antza", el único de los líderes históricos de la banda que había logrado sortear los sucesivos golpes asestados a ETA desde 1992, es comparable en importancia -según fuentes de la lucha antiterrorista- a la detención el 29 de marzo de 1992 en Bidart de los entonces tres máximos dirigentes de la banda.
"Antza" y "Anboto", ambos de 43 años, fueron arrestados junto a otras dos personas en una casa de Salis-de-Béarn, una de la decena de localidades del País Vasco francés y de la región de Béarn en que se desarrolló el operativo, que se saldó con unas 20 detenciones y el hallazgo de importantes escondites de armas u otros materiales.
El análisis de las huellas digitales de la pareja enviadas por la policía francesa a España, confirmó que la mujer es "Anboto" y, si bien se está pendiente de la verificación de las del hombre, fuentes policiales indicaron que "Mikel Antza" fue reconocido físicamente por participantes en el operativo.
En una prueba de la "importancia muy alta" de la operación, en palabras del ministro español del Interior, José Antonio Alonso, la juez antiterrorista parisiense especializada en sumarios de ETA, Laurence Le Vert, se presentó en la zona.
En uno de los siete presuntos escondites cuyo registro continúa, fueron halladas unas 50 armas, entre ellas armamento de "guerra", según el Ministerio francés del Interior, además de documentación e "importantes" cantidades de dinero en efectivo.
Entre las armas incautadas había lanzamorteros y lanzagranadas, fusiles de asalto y ametralladoras, amén de una gran cantidad de munición, precisaron fuentes próximas a la investigación.
Sin citar los nombres de "Antza" y "Anboto", el Ministerio francés del Interior indicó que "dos clandestinos españoles buscados desde hace numerosos años y que ejercen responsabilidades de primer plano en el seno del movimiento" fueron detenidos en la operación.
Según Interior, la operación fue posible gracias a una "importante" labor previa de información realizada en "estrecho" contacto con España, en especial la Guardia Civil.
Unos 150 policías de diversos cuerpos de seguridad franceses, entre ellos agentes de la División Nacional Antiterrorista (DNAT) y de la unidad de elite de la policía RAID, participaron en el operativo, lanzado a primera hora del día, que sigue abierto y se ha desarrollado en las localidades de Saint Pierre d'Irube, Briscous, Hendaya, Aiherre, Salis-de-Bearn, Domezain, Urrugne y Bidarray.
Mientras, en la provincia española de Burgos, fue detenido un camionero, sospechoso de haber participado en la reciente colocación de explosivos contra instalaciones eléctricas en España.
En el domicilio del camionero, identificado de forma provisional como Pedro María Alcantarilla, en Urrugne, a cinco kilómetros de un paso de montaña fronterizo con España, fue detenida su esposa, Lourdes Urdanpilleta, indicaron las fuentes.
Encargada del "impuesto revolucionario"
"Antza", considerado como jefe del aparato político de ETA desde 1992, tras la caída de la "cúpula de Bidart", consiguió el 2 de abril pasado escapar de una redada en Saint-Paul-les-Dax (suroeste), en la que fue detenido el presunto jefe del aparato logístico de ETA, Félix Ignacio Esparza Luri, después de la captura del "histórico" Felix Alberto de Lacalle, "Mobutu".
"Anboto", compañera de "Antza" y madre de su hijo, era señalada como la responsable de los "comandos legales" de la banda desde 1993, lo que la propulsó al comité ejecutivo de ETA y la convirtió en la segunda mujer en alcanzar ese rango, después de "Yoyes".
Según fuentes de la lucha antiterrorista, "Anboto" se encargaba del cobro, la gestión y distribución del llamado "impuesto revolucionario" (extorsión) de ETA.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional de Madrid hizo saber que pedirá a Francia la entrega de "Anboto", pero no la de "Antza", ya que la única causa abierta contra él en España es por pertenencia a banda armada, equivalente al delito de asociación de malhechores con fines terroristas castigado en Francia con hasta 10 años de prisión.
Desde la caída de la cúpula de Bidart y el acceso de Albisu a la jefatura política de la banda, ETA ha matado a 138 personas. (Agencias)