La guerra en Irak aumentó el riesgo terrorista en el mundo, según estudio
El reconocido Instituto Internacional de Estudios Estratégicos recalca que la guerra preventiva de Bush ha estado lejos de cumplir su objetivo de disminuir la amenaza terrorista.
La guerra liderada por Estados Unidos en Irak incrementó el riesgo de terrorismo contra Occidente, según concluye el informe anual divulgado este martes en Londres por el reputado Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS).
"En términos generales, los riesgos de terrorismo de los occidentales o de los intereses de Occidente en países árabes parece haberse incrementado después de que empezara la guerra de Irak en marzo de 2003", indica el documento.
El informe, que se titula "Military Balance 2004-2005" y evalúa la situación militar de 169 países, fue presentado por el director del IISS, Christopher Chipman, en Arundel House, sede del instituto en el centro de la capital británica.
De acuerdo con el documento, de casi 400 páginas, "con la invasión militar y la ocupación de Irak, Estados Unidos demostró su deseo de cambiar el estatus político en el mundo árabe para hacer avanzar los intereses políticos y estratégicos estadounidenses".
Sin embargo, el conflicto ha alentado el reclutamiento de militantes de la Guerra Santa o Yihad y ha intensificado la "motivación" para "alentar y asistir operaciones terroristas", dijo Chipman en una concurrida conferencia de prensa.
Además, la guerra de Afganistán, que siguió a los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, redujo la infraestructura (campos de entrenamiento) de Al Qaeda, pero hizo que esa organización sea "más difícil de controlar por medios militares".
Desde entonces, la red, dirigida por el disidente saudita Osama bin Laden, se ha convertido en un ente "más descentralizado e invisible", que tiene presencia en más de 60 países y cuenta con unos 18.000 "terroristas potenciales que andan sueltos".
Sobre la estado general de Irak, el informe señala que continúa el "vacío de seguridad" en ese país, dado que las tropas estadounidenses se enfrentan a una "insurrección múltiple". Asimismo, Chipman subrayó que la Administración estadounidense continúa "obstaculizada por su incapacidad para lograr suficiente apoyo internacional que permita reducir su perfil en la región".
"En este contexto -declaró el director-, la futura participación de la OTAN es aún un contencioso debido a las diferencias entre Estados Unidos y sus aliados europeos y a que muchos estados miembros no están dispuestos a contribuir más a los desafíos de Irak". (EFE)