Colegas de británica secuestrada en Irak no quieren que Blair se involucre

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Autor: Cooperativa.cl

Los colaboradores de la ONG Care creen que la mejor manera de salvar a Margaret Hasan es demostrar que está casada con un ciudadano de ese país, donde ha vivido más de 30 años, y que en realidad es una iraquí más.

Compañeros de Margaret Hassan, directora para Irak de las operaciones de la organización no gubernamental Care, secuestrada el pasado martes 19, expresaron su inquietud por las declaraciones del Gobierno británico respecto de que hará todo lo posible para lograr su libertad, ya que en lugar de ayudarla, argumentan, pueden perjudicarla.

 

Los colaboradores de Care, organización que anunció el pasado miércoles que suspendía todas sus operaciones en Irak como consecuencia del secuestro, creen que la mejor manera de salvarla es demostrar que Margaret, que está casada con un ciudadano ese país, donde ha vivido más de treinta años, es en realidad una iraquí más.

 

El primer ministro británico, que abogó en vano por la liberación de otro compatriota secuestrado en Irak, el ingeniero Ken Bigley, finalmente decapitado, declaró en la Cámara de los Comunes tras conocer la noticia del nuevo secuestro que su Gobierno está haciendo "todo lo posible por conseguir su liberación.

 

Sin embargo, fuentes de Care en Bagdad dijeron al diario británico The Independent que podría resultar contraproducente cualquier intento de ayuda de un Gobierno que participó en la invasión de Irak porque vuelve a Margaret Hasan más vulnerable.

 

"Creemos que el hecho de que el Gobierno británico se involucre en esta cuestión envía una mala señal a quienes la secuestraron (...) No va a ayudarla sino todo lo contrario", dijeron esas fuentes al periódico.

 

Margaret Hasan ha pasado 32 años en Irak, se opuso a la invasión británico-estadounidense, y en ningún momento ha pensado en regresar al Reino Unido, agregan las fuentes de Care.

 

La directora en Irak de esa ONG nació en Dublín y tiene las nacionalidades irlandesa, británica e iraquí.

 

El primer ministro irlandés, Bertie Ahern, declaró que era muy importante que se supiese que la secuestrada tenía la nacionalidad irlandesa en alusión al hecho de que Irlanda se hubía opuesto en su momento a la guerra de Irak.

 

Además de Blair y de Ahern, también el ex primer ministro australiano y fundador de la sección de Care en ese continente Malcolm Fraser pidió la liberación de Margaret Hasan.

 

Fraser, que fue presidente de Care Australia hasta 2002, hizo una declaración conjunta con el ex primer ministro japonés Kiichi Miyazawa, copresidente del Consejo de Interacción de ex jefes de Gobierno y de Estado, en la que se destaca la labor humanitaria de la secuestrada.

 

"Se opuso personalmente a la guerra, consciente del impacto negativo que tendría en los pobres de Irak. Es una mujer extraordinaria, que continuó este año su labor humanitaria", afirmaron ambos ex jefes de Gobierno.

 

Cuando comienza el tercer día de su secuestro, quienes la tienen en su poder ni se han identificado ni han dado a conocer ni sus móviles ni sus pretensiones a pesar del dramático llamamiento que les dirigió su esposo, el economista jubilado Tahsin Ali Hasan.

 

"En nombre de la humanidad, del Islam y de la hermandad, insto a los secuestradores a ponerla en libertad porque (Margaret) no tiene nada que ver con la política", dijo el marido en su llamamiento, transmitido por la cadena de televisión Al Arabiya.

 

Ali Hasan explicó que su mujer no había recibido antes amenazas y que los secuestradores no se habían puesto en contacto con nadie para dar a conocer sus eventuales exigencias. (EFE)