China declaró la ley marcial en distrito sacudido por conflicto étnico
Testigos afirman que la medida se tomó después de haberse producido choques entre habitantes la mayoría Han y musulmanes del grupo étnico Hui.
La Policía y el Ejército tomaron las calles de varios pueblos del distrito de Zhongmou, en la provincia central china de Henan, donde ha sido declarada la ley marcial tras los disturbios entre miembros de la etnia mayoritaria Han y musulmanes Hui, que causaron decenas de muertos.
Vecinos del pueblo de Nanren, uno de los más afectados por los sucesos, confirmaron que no pueden salir de sus casas y "hay policía y militares por todas partes".
Aunque las primeras informaciones, difundidas por el diario "The New York Times", hablaron de 148 muertos, testigos consultados dieron cifras mucho menores, mientras que las autoridades municipales, distritales y provinciales se negaron a comentar lo sucedido.
Al principio se señaló que el detonante de los sucesos fue el atropello de una niña Han de seis años por un conductor de taxi de la etnia Hui, pero varios vecinos y un líder religioso local aseguraron que el origen fue una disputa de tráfico.
Según las últimas informaciones, los disturbios comenzaron el pasado viernes, cuando unos camiones conducidos por musulmanes Hui no pudieron cruzar la localidad de Langchenggang porque un vehículo conducido por un chino Han les bloqueaba el paso.
Tres conductores Hui apalearon al chófer del vehículo, un Han de 17 años, pero más tarde vecinos de la localidad golpearon a los musulmanes en venganza.
Posteriormente, un grupo de entre 400 y 500 Hui acudió a la localidad armado con palos e inició los incidentes más graves, en los que fueron incendiadas varias viviendas y hubo varios muertos y heridos, según un testigo que sólo dio su apellido, Liu.
Algunos habitantes de Langchenggang revelaron que los líderes locales les habían pedido que no dieran ninguna información a los reporteros, mientras que la carretera a la localidad está vigilada por cientos de policías que realizan controles a los vehículos.
Miembros locales del Partido Comunista Chino visitaron las casas de algunos vecinos para llamar a la calma, algo que también se pide a través de automóviles con megáfonos que patrullan los pueblos afectados, según informaciones de la prensa independiente.
Fuentes periodísticas en Henan consultadas destacaron la imposibilidad de confirmar las informaciones, ya que "todas las fuentes de información oficiales en la provincia bloquearon cualquier dato al respecto".
Los incidentes se repitieron en la vecina Nanren, que también fue asaltada por centenares de musulmanes Hui, causando los incidentes más graves conocidos hasta el momento.
"La policía nos ordenó no salir de casa, y los niños no pueden ir a la escuela", declaró un vecino de Nanren, quien aseguró que varias casas estaban destruidas en la localidad y se habían dispuesto comedores públicos para controlar a los vecinos.
El imán de la mezquita de Nanren aseguró que en los incidentes de esa aldea murieron al menos dos Hui y cuatro o cinco Han, en declaraciones publicadas hoy por el diario "South China Morning Post".
Otro testigo, un conductor de taxi apellidado Wang, señaló a la prensa que había visto al menos 20 muertos, y que este tipo de conflictos "ocurren frecuentemente, pero éste es el peor".
Las fuerzas de seguridad enviaron efectivos de la policía militar para detener los incidentes, y según algunas informaciones, la situación es de "tensa calma", aunque algunas carreteras siguen cortadas y se suspendieron varios servicios de transporte público.
Los medios oficiales chinos no informaron sobre el suceso, ya que en muy raras ocasiones ofrecen datos sobre protestas o conflictos en las zonas rurales del país.
La Oficina de Información del Consejo de Estado chino (Gobierno) señaló que no conocía los hechos, pero que está investigando al respecto.
Los Hui, descendientes de los musulmanes árabes y persas que durante siglos comerciaron con China especialmente a través de la Ruta de la Seda, son considerados como una de las minorías étnicas mejor adaptadas a la sociedad del país.
La minoría, una de las 55 del país, apenas se diferencia en aspecto a los Han, excepto por ciertos detalles de su atuendo (largas barbas o gorros similares al fez turco) y diferentes prácticas religiosas.
Aunque en los años ochenta hubo varias protestas protagonizadas por musulmanes Hui, no se había informado de sucesos de este tipo en los últimos años, con excepción de un altercado entre miembros de la etnia y tibetanos en el oeste de China, donde hubo varios heridos.
Otras etnias musulmanas chinas, como los uigures de Xinjiang (noroeste del país) protagonizaron en años recientes conflictos con la mayoría Han, que representa más del 95 por ciento de la población de China. (EFE)