Consejo Mundial de Iglesias criticó uso proselitista de "Dios" en elecciones de EE.UU.
El secretario general del CMI dijo a sus miembros estadounidenses que no deberían preguntar de qué lado político está Dios, sino ofrecer una guía moral y espiritual para la comunidad.
"Dios no tiene lugar en la política y no debería ser utilizado por las iglesias en Estados Unidos para influir en la elección presidencial", afirmó un Consejo que representa a 342 grupos cristianos de todo el mundo.
El Consejo Mundial de Iglesias (CMI), con sede en Ginebra, está formado por 342 iglesias de 120 países de todas las tradiciones cristianas excepto la iglesia católica romana.
El consejo dijo a sus miembros estadounidenses en una carta que no deberían preguntar de qué lado está Dios en unas elecciones, sino ofrecer "una brújula moral y espiritual para su comunidad, su nación y el mundo".
La carta firmada por el secretario general del CMI, el reverendo Samuel Kobia, reprendió a algunas iglesias estadounidenses por presentar a Dios en términos partidistas y señaló que "no preguntamos de que lado estaba Dios en estas elecciones. En su lugar, tratamos de encontrarnos en el lado de Dios".
Predicadores de algunas iglesias de Estados Unidos, en su mayor parte protestantes evangélicos conservadores pero también algunos católicos, dejaron claro durante la campaña que preferían al presidente George W. Bush frente a su rival demócrata, el senador John Kerry.
Expertos estadounidenses dijeron que el Partido Republicano de Bush había realizado un esfuerzo sin precedentes para atraer a los votantes que van a misa, y que algunas iglesias habían desempeñado un nuevo papel en las elecciones al emparejar estrechamente la política y la religión.
Además, analistas electorales dijeron que Bush basó su victoria electoral en una coalición de personas mayores, religiosas y de raza blanca en una batalla por la Casa Blanca en la que muchos votantes indicaron que "los valores morales", y no la guerra contra el terrorismo, eran su principal preocupación.
Kobia dijo que muchas personas alrededor del mundo habían observado en los últimos meses "con gran interés cómo las iglesias moldean" las opiniones de sus fieles.
"Las duras afirmaciones que aparecen en la mayoría de los titulares, que apelaban al criterio de un Dios partidario, han provocado profunda preocupación alrededor del mundo", concluyó Kobia. (Agencias)