Maradona regresó a Argentina para pasar las fiestas junto a su familia
El máximo ídolo del fútbol argentino retornó el domingo a su país, con el mismo sobrepeso con el que viajó hacia Cuba el 20 de septiembre, y con una profusa barba.
Una apariencia similar a la del líder cubano Fidel Castro, con una tupida barba, es la que mostró el ex futbolista Diego Armando Maradona la noche del domingo 5 de diciembre a su arribo a Argentina, donde permanecerá cerca de un mes para pasar las fiestas de fin de año y asistir a la graduación de la secundaria de su hija Dalma.
El "10" llegó a Buenos Aires desde La Habana en un vuelo de la empresa cubana COPA, y se reunió con su ex esposa Claudia Villafañe y sus hijas Dalma y Giannina.
Tan excedido de peso como cuando se fue el pasado 20 de septiembre, el ex futbolista llegó vestido con una polera azul, bermudas albiazules y zapatillas blancas, sin medias, según indicó el diario deportivo Olé.
Relajado y de buen humor, aunque con evidentes signos de cansancio en su rostro, Maradona recibió una verdadera ovación de una larga fila de pasajeros que estaban aguardando para realizar trámites migratorios, y luego se retiró en una camioneta gris que manejaba su ex esposa.
Dentro del vehículo iban también, junto a sus hijas y un misterioso acompañante que no fue identificado, su "amigo personal" Gabriel Buono, quien explicó que "saber hasta cuándo se quedará Diego en el país es una incógnita. Vos lo conocés...", señaló.
Luego de cumplir 70 días de tratamiento antidrogas en la Clínica de Salud Mental de La Habana (Censam), Maradona retornó a Argentina aparentemente con el único objetivo de pasar las fiestas de fin de año y estar presente en la graduación de su hija Dalma, quien terminó la enseñanza media.
Su retorno no contó con el acuerdo de su médico personal, Alfredo Cahe, quien considera que la fecha de fin de año y la estadía en Buenos Aires, pueden representar un cóctel muy nocivo para la recuperación de su paciente, que en Cuba debe afrontar ahora una segunda etapa de tratamiento.
"No es el momento para que Diego regrese, ya que el tratamiento que está llevando a cabo en el Censam (Centro de Salud Mental de La Habana) no puede interrumpirse justo en esta etapa", aseveró Cahe.
El ex capitán del seleccionado argentino, de 44 años de edad, llegó el 20 de septiembre pasado a Cuba después de una larga batalla legal en Buenos Aires, donde sufrió una seria crisis de salud que lo puso al borde de la muerte debido a su conocida adicción a las drogas. (Agencias)