Luxemburgo fue presentado como nuevo entrenador de Real Madrid
El ex seleccionador brasileño pidió disciplina, unión, profesionalidad y trabajo al asumir las riendas técnicas del cuadro de la capital española.
Wanderley Luxemburgo, nuevo entrenador de Real Madrid, señaló durante su presentación en el Estadio "Santiago Bernabeu" que buscará aplicar las claves de su filosofía futbolística -disciplina, unión, profesionalidad y trabajo- y aseguró que para él es un honor entrenar al equipo español.
"Estoy muy contento de estar aquí. Es un placer muy grande. Es un honor que un club de la grandeza de Real Madrid me haya elegido. Creo que es la primera vez que un entrenador de Brasil, que sale de allí, asume una responsabilidad así, pero no me pesará. La responsabilidad es la posibilidad de vivir grandes momentos", declaró el DT, cuyo contrato durará un año y medio.
El técnico, quien reemplazará a Mariano García Remón (quien seguirá en el cuerpo técnico del club), explicó su filosofía de trabajo: "Hay que tener disciplina, unión, profesionalidad y trabajo. Formaremos un equipo para que Real Madrid luche por las tres competiciones", en alusión a la liga española, la Copa del Rey y la Liga de Campeones de Europa.
"Yo vengo para ganar. Y para eso hay que trabajar. No prometo títulos, pero voy a trabajar para que lleguen. Hay que tener compromiso. Si el grupo lo tiene, las cosas irán bien", agregó.
Pese a no tener experiencia en Europa, aseguró que se siente preparado: "Todo ha sido muy rápido pero siempre mi pensamiento era venir a Europa. Por eso me he preparado mucho. No tengo miedo. No hay sorpresas. O estás preparado o no, y yo lo estoy. Después de entrenar a la selección brasileña mi cabeza pasaba por Europa".
En el avión rumbo a Madrid se encontró con dos compatriotas suyos a los que dirigirá en el equipo blanco.
"He tenido contacto con Ronaldo y Roberto Carlos. Paso a paso iré hablando con todos para saber qué pasa. Lo primero que hay que hacer es ver qué es lo que pasa. En la liga estamos a 12 puntos, pero en el fútbol con tres victorias se cambia todo", dijo.
Luxemburgo afirmó que es consciente de la dificultad de ganar el campeonato local por la distancia que le lleva el líder, FC Barcelona: "La diferencia es muy grande. Tenemos que trabajar mucho para llegar. En la Liga de Campeones y en la Copa del Rey todo está mejor. Si podemos ganar las tres competiciones mejor, pero es difícil. El objetivo por lo menos es ganar alguna competición".
Los merengues, a pesar de contar con varias estrellas del fútbol mundial, se encuentran muy lejos de su máximo rival y puntero de la liga española, FC Barcelona. Los catalanes cuentan con 42 puntos, mientras que la tienda madridista sólo suma 29, en el quinto puesto del certamen.
Ya adentrado en la contingencia de nuevo club, Luxemburgo avaló la contratación de su compatriota Robinho, jugador al que entrenó hasta la semana pasada en Santos.
"Robinho es un gran jugador. Pienso que es el mejor jugador que hay en Brasil, pero para jugar en Europa se necesita una adaptación. Las cosas hay que hacerlas con calma. Hay que hablar con él primero", señaló.
Luxemburgo acaba de ganar el campeonato brasileño con Santos (donde dirigió al arquero chileno Nelson Tapia), un título que ya ganó en cuatro ocasiones con anterioridad: en 1993 y 1994 con el Palmeiras; en 1998 con Corinthians y en 2003 con Cruzeiro (junto al volante nacional Claudio Maldonado).
Con la selección verdeamarilla, el DT conquistó en Bolivia la Copa América de 1999.
En lo personal, Luxemburgo ha tenido varias vicisitudes. En octubre de 2001 el entrenador perdió tres demandas entabladas en un tribunal de Río de Janeiro contra su ex secretaria Renata Alves, que le denunció laboralmente el año anterior y con su acción reveló ante la prensa que fue su amante, suministrando supuestas pruebas que el técnico evadía impuestos y hasta cobraba comisiones a clubes e intermediarios por la promoción de jugadores.
El escándalo costó a Luxemburgo sendas investigaciones por parte de autoridades fiscales y judiciales, además del cargo en la selección brasileña. (EFE)