Annan inició proceso disciplinario contra alto funcionario de ONU

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Autor: Cooperativa.cl

El secretario general del organismo abrió un expediente luego que se comprobaran irregularidades en el programa "Petróleo por Alimentos" de Irak.

Naciones Unidas (ONU) anunció el inicio de una investigación disciplinaria contra el director del programa humanitario para Irak, Benon Sevan, tras conocerse que incurrió en un "conflicto de intereses".

 

Las medidas fueron anunciadas por el jefe de gabinete de Annan, Marck Malloch Brown, después de que se divulgara un informe preliminar de la comisión, encabezada por Paul Volcker, que investiga el presunto caso de corrupción en la gestión del programa "Petróleo por Alimentos".

 

Bajo este programa humanitario, que se estableció en diciembre de 1996 y duró hasta noviembre del 2003, el derrocado régimen de Sadam Husein podía vender petróleo para adquirir artículos básicos para aliviar el efecto de las sanciones en la población.

 

El informe de Volcker critica a Sevan por haber tenido una conducta contraria a la ética, que socavó la integridad de la organización mundial.

 

Según reveló la investigación, Sevan pidió repetidamente al Gobierno iraquí que asignara petróleo a una pequeña empresa suiza, Africa Middle East Petroleum (AMEP) con lo que incurrió "en un grave conflicto de intereses".

 

"Al proporcionar estas asignaciones, el gobierno iraquí ciertamente pensaba que podía comprar su influencia", explicó Volcker en rueda de prensa.

 

Como resultado, la AMEP, que cuenta con solo una pequeña oficina con tres trabajadores, recibió en cuatro años, entre 1998 y el 2001, 7,3 millones de barriles de crudo, que pudo revender con un beneficio de 1,5 millones de dólares.

 

En el dossier también se critica la asignación de contratos a tres entidades: el Banque National de Paris, la Saybolt Eastern Hemisphere y Lloyd's Register Inspection Limited.

 

Según el comité investigador, se encontraron "pruebas incuestionables" de que la selección de esas compañías no se hizo conforme a la normativa de la ONU en materia financiera y sobre competencia.

 

Los documentos demuestran claramente que la designación de esas empresas en 1996 por la ONU no "siguió los estándares razonables de transparencia y equidad".

 

Aún así, Volcker declaró que no habían encontrado irregularidades o "mal uso de los fondos" para administrar el programa, que provenían de una comisión de un 2,2 por ciento que ONU obtenía por la venta de petróleo iraquí.

 

"De hecho el programa fue cuidadosamente presupuestado, no se gastaron todos los fondos recaudados y la contabilidad es correcta", puntualizó.

 

El funcionario indicó que la mayoría de las actividades ilícitas provinieron del contrabando de petróleo de Irak a Turquía, Siria, Egipto y Jordania, en violación de las sanciones de ONU.

 

Además, criticó al Consejo de Seguridad, que supervisaba el programa humanitario y especialmente a EE.UU., de "conocer que se estaba desviando petróleo de forma ilegal". Volcker señaló que los equipos encargados de auditar el funcionamiento del programa era "insuficiente" y careció de una valoración correcta de los riesgos.

 

Por su parte, Sevan, a través de un comunicado emitido por su firma de abogados, negó haberse enriquecido en la gestión de este programa humanitario, y denunció ser una "cabeza de turco" en la investigación sobre la presunta corrupción al interior de ONU.

 

En una nota oficial, deploró que la comisión investigadora, que lidera Volcker, ex presidente de la Reserva Federal de EE.UU., "necesitaba encontrar a alguien a quien culpar" y ha "sucumbido a las masivas presiones políticas".

 

"El comité ha dado la espalda a los principios de un proceso justo, imparcial y ecuánime en el que debería llevar a cabo la investigación y ha sucumbido en la presión de aquellos que se oponen a la misión de la ONU", precisó.

 

Finalmente, Volcker anunció que las acusaciones a Sevan seguirán investigándose, así como otro caso de conflicto de intereses al que podría haber incurrido el hijo del secretario general, Kofi Annan.

 

Kojo Annan estuvo cobrando ingresos, hasta febrero de este año, en una empresa contratada bajo el programa humanitario "Petróleo por Alimentos", pese a que dejó de trabajar en la misma como consultor en 1998. (EFE)