El carnaval da sus úlimos suspiros en distintas ciudades de Brasil
La colorida celebración previa a la Cuaresma, que reunió a más de dos millones de personas en torno a la samba, llegará a su fin durante este Miércoles de Ceniza.
En distintas ciudades de Brasil termina el carnaval que desde el viernes 4 de febrero mantuvo a la población en una fiesta constante, al ritmo de la samba y con espectaculares bailarinas, que captaron la atención de mas de 600.000 turistas que viajaron para participar el evento.
Este Miércoles de Ceniza finalizarán las festividades del rey Momo, cuyos últimos respiros terminaron la noche del martes 8 de febrero con una procesión de bailarines y músicos en Río de Janeiro, Sao Paulo, Recife y Olinda.
En Salvador de Bahía, miles de personas amanecieron en las calles bailando detrás de camiones en marcha o "tríos eléctricos", mientras el resto del país vuelve a sus actividades cotidianas. Esta ciudad se caracteriza por mantener a los visitantes en torno a la fiesta hasta bien entrado el miércoles.
La fiesta continuó a pesar de un temporal durante uno de los días de carnaval, que obligó a mover los puestos de venta instalados frente a la playa.
Los organizadores de la fiesta dijeron que, a pesar de esta situación, estaban dispuestos a seguir con la diversión "con lluvia o con sol" hasta que el cuerpo aguante.
Conocidos músicos brasileños como Carlinhos Brown y Daniella Mercury y decenas de otros mantuvieron durante cuatro días viva esta fiesta callejera que reúne a dos millones de personas, que bailan al ritmo frenético de la samba.
En Río de Janeiro, tras los desfiles de la elite de las escuelas de samba, que terminaron el martes, los seguidores de estas organizaciones radicadas en comunidades pobres de la ciudad esperan el veredicto del jurado, para conocer el sábado 12 de febrero la campeona de este año, que se llevará el estandarte de oro.
Las favoritas son Unidos de Tijuca, Beija Flor y Salgueiro, que en sus desfiles desplegaron nuevas propuestas musicales, coreográficas y de escenografía que electrizaron el sambódromo, la avenida del centro de Río donde son escenificados estos espectáculos, que son el clímax del carnaval brasileño.
Una fiesta con dos caretas
A pesar del ambiente alegre que se vive por estos días en Brasil, este año se reiteró informó nuevamente sobre la relación de algunas escuelas de samba con supuestos mafiosos de Río de Janeiro y Sao Paulo que les aportan fondos.
Un diputado del Congreso Nacional ya pidió investigar tres escuelas que en sus desfiles escenificaron sentidos homenajes a supuestos mafiosos vinculados a juegos ilegales y que cayeron asesinados en 2004.
Entre las señaladas está Imperio Casa Verde, la escuela campeona de los desfiles de Sao Paulo.
El diputado Antonio Biscaia acusó a esas escuelas de "apología del delito", ya que presentaron a personas condenadas por la Justicia como gente "de bien, aceptados por la sociedad".
En tanto, las cifras negras otorgadas por la Policía Federal dieron cuenta que sólo entre lunes y martes 500 personas recibieron atención médica por problemas con exceso de alcohol, hipertensión o traumatismos.
También señalaron que los peores incidentes fueron varios asaltos a turistas extranjeros y brasileños. Un joven adolescente que huía tras robar a dos estadounidenses murió al caer y golpearse contra la acera.
En la ciudad paulista de Osasco, las autoridades terminaron el festejo antes de tiempo después que miles de personas sobrepasaron la capacidad del sambódromo local y se enfrascaron en una batalla campal contra las fuerzas del orden.
Los parranderos frustrados armaron barricadas, incendiaron neumáticos, dañaron nueve patrullas policiales y varios teléfonos públicos, situación que fue controlada cuando llegaron refuerzos policiales con bombas lacrimógenas.
Además, la policía uniformada precisó que hubo 1.511 accidentes de tráfico en todo el país, con 100 muertes y casi 1.000 heridos sólo hasta el martes, cuando no había comenzado el regreso a las ciudades. Según las autoridades Minas Gerais, Río de Janeiro, Sao Paulo, Santa Caterina y Río Grande do Sul fueron los estados con más accidentes.
En las colmadas playas de Río de Janeiro, hasta la mañana del martes más de 1.600 bañistas fueron socorridos por los salvavidas, aunque al menos tres personas murieron ahogadas y otras tres fueron dadas por desaparecidas. (EFE)