Alexandre Pires y el "monstruo" se regalaron amor

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Autor: Cooperativa.cl

El cantante brasileño encantó al público con sus baladas y se emocionó hasta las lágrimas al recibir dos antorchas y una Gaviota de Plata.

Dicen que el amor es la fuente de las más intensas reacciones humanas, algo que quedó bastante claro al ver a Alexandre Pires sobre el escenario de la Quinta Vergara. Su música puede ser para muchos un cliché de décadas pasadas, pero para quienes asistieron a la cuarta noche del Festival de Viña, el brasileño encarnó todas esas emociones.

 

Pires llegó a Viña ya en medio de una ovación, propiciada por Ricardo Montaner a eso de 00:50 horas (03:50 GMT), e inteligentemente, interpretó "Amame", uno de sus mayores éxitos, con lo que terminó de encantar a la Quinta Vergara.

 

Con "Es por amor", "Amor perfecto", "Silencio negro de la noche", "Cosa del destino" y "Santo santo", tuvieron un más que cálido coro, que cerró en una merecida Antorcha de Plata, para un baladista que no intenta inventar nada nuevo, recurriendo a fórmulas probadas, pero no por ello exentas de calidad, sobre todo vocal.

 

El músico se dirigió hacia un costado del escenario para, con una guitarra acústica, interpretar "parte de su historia", como definió su paso por el grupo Só Para Contrariar -con el que visitó Viña en 1998-.

 

"Amor verdadero" y "Cuando acaba el placer" volvieron a sacar varios miles de suspiros de la gente, que conoce a Pires no sólo por un par de hits, sino que desde su primera época y sobre todo desde que inició su carrera como solista, en 2001, con una placa que lleva su nombre.

 

Para el brasileño, los premios que recibió fueron de verdad una sorpresa, que lo llevó a emocionarse y derramar varias lágrimas. Al agradecerlos, recordó a su familia, y anticipó que su primera misión al llegar a su hotel sería llamar a sus padres y decirles cuánto quería Chile a su hijo.

 

El último bis, con "Usted se me llevó la vida", Alexandre Pires elevó el amor a su máxima expresión durante la ya madrugada viñamarina, que redundó en una terminante petición de Gaviota de Plata.

 

El programa no contemplaba otra canción de Pires, y auque por un momento él pareció estar dispuesto a salirse de la planificación, el máximo trofeo de Viña fue el corolario para la presentación del romántico brasileño.

 

"Es la noche más importante de mi vida", aseguró al salir del escenario a Radio Cooperativa, aún emocionado por un recibimiento que no se esperaba, sobre todo en una noche donde la mayoría del público estaba dispuesto para el rock de La Ley y Café Tacuba, público que Pires supo conquistar.