Incendio en Torres del Paine continúa sin control
Combatiendo el fuego en la Reserva Mundial de la biósfera ubicada en Magallanes se encuentran cerca de 180 personas entre brigadistas de la Conaf, personal del Ejército y voluntarios argentinos.
El incendio que desde el jueves 17 de febrero afecta al Parque Nacional Torres del Paine y que ha consumido más de 5.500 hectáreas se encuentra todavía fuera de control y en las últimas horas ha avanzado al sector del Lago Paine y Laguna Amarga.
Cerca de 180 personas entre brigadistas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), personal del Ejército y voluntarios argentinos de Río Gallegos y Río Turbio, participan en la extinción de las llamas.
Voluntarios de empresas contratistas, de los hoteles y estancias cercanas a la zona del incendio, también participan en la extinción de las llamas.
"Aparte de las brigadas que están trabajando, desde esta mañana se están pidiendo más refuerzos a las Fuerzas Armadas, en el caso de los militares, para ver si nos pueden entregar un poco más de gente", señaló Eduardo Fueyo, funcionario de Conaf.
En este sentido, Fueyo reconoció que la corporación no contaba con recursos "para un siniestro de esta magnitud".
El incendio se inició en el sector de Laguna Amarga, cuando el turista checo, Jiri Smitak, manipulaba una cocinilla a gas, la que se volcó y prendió unos pastizales.
El turista reconoció su responsabilidad de haber causado, en forma negligente pero sin intención, por lo que tuvo que pagar la máxima pena de la ley de bosques: cerca de 121.000 pesos, tras lo cual quedó en libertad.
El parque, que tiene la calidad de Reserva Mundial de la Biósfera, se ubica en la provincia de Última Esperanza, a unos 400 kilómetros al norte de Punta Arenas, y es el hábitat de centenarios bosques de lenga, arbustos nativos y animales silvestres de la región.
La Conaf de Punta Arenas explicó que no se puede pronosticar cuándo se podrá controlar el siniestro, principalmente por los fuertes cambios en el tiempo de la zona.
"En la Duodécima Región el problema nuestro es el factor climático. Si se nos llega a largar una lluvia torrencial, a lo mejor (se podría controlar) en un día. Pero, por ejemplo, para el martes se calculan vientos entre 70 y 90 kilómetros por hora. Si no lo controlamos de aquí al martes, quién sabe cuántos días más va a durar", indicó Eduardo Fueyo.
De esta manera, el miembro de la Conaf en la zona advierte que "el viento nos puede jugar una mala pasada en el caso que cambie su dirección. En un rato está soplando para un lado y después está soplando para el otro lado".