The Orchestra: la nostalgia del rock volvió a aparecer en Viña del Mar

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

Tal como sucede generalmente en la Quinta, una banda clásica de la música anglo logró encantar a esas legiones de fieles seguidores, para quienes el frío de la madrugada nunca ha sido problema.

Los artistas de lengua inglesa que han pasado por el Festival de Viña del Mar siempre han cargado la cruz de venir al país cuando sus éxitos ya no suenan en las radios o simplemente cuando la banda parece ser una "reedición" de una gloria pasada.

 

The Orchestra podría calificar para esta categoría, pero también -al igual que sus predecesores- es parte de esa larga lista de números probados y que tienen un público fiel, que se ha pasado bastantes años esperando una oportunidad para verlos en vivo.

 

Nazareth, Krokus, Credence Clearwater Revisited e incluso Toto pueden ser parte de la lista de grupos que siempre aparecen como un relleno que aspira a transformar al evento en algo más que un encuentro de música latina, algo de lo cual estaban conscientes los miembros de The Orchestra, quienes afirmaron a la Quinta que era un "honor" ser el espectáculo de lengua inglesa en un festival eminentemente iberoamericano.

 

Los propietarios de la herencia de Electric Light Orchestra (ELO) subieron al escenario a las 02:22 horas (05:22 GMT), en la más helada noche de febrero en Viña del Mar, lo que no les impidió elevar la temperatura con una probada selección de clásicos de las décadas de los 70 y 80.

 

"Evil woman", "Ma-ma-ma belle", "Sweet talking", "Telephone line" y el cover de The Beatles "Twist and shout" encandilaron a quienes se quedaron en el recinto viñamarino y que, sin duda, subieron el promedio de edad de la penúltima noche del festival.

 

Luego de una impecable ejecución de su quizás más recordado éxito, "Last train to London" -cerca de 10 para las tres de la madrugada- y del anuncio de los animadores de que era la hora del adiós, los nostálgicos rockeros de platea y galería estimaron que The Orchestra merecía el trofeo de Viña: la Antorcha de Plata.

 

No es ELO, no suena como ELO en su esplendor, pero aunque no esté el ícono del grupo, Jeff Lynne, The Orchestra no es sólo una banda de covers.

 

El bis estuvo a cargo de la otra joya de la placa "Discovery" (1979), "Don't bring me down", la última para la televisión, pero no para los presentes, que se entusiasmaron tanto como para pedir otra antorcha, la de oro.

 

Con Montaner y Hernández sobre el escenario, hablando en inglés, The Orchestra entregó su último clásico, "Livin' thing" –del disco "A new world record" (1976)-, el que pasadas las tres de la mañana fue aplaudido por ese grupo no menor de personas que año a año dan cuenta de su fidelidad por la música inglesa, de ayer y hoy, y que generalmente Viña del Mar no considera demasiado.