Paulo Iglesias dijo que fue "un milagro" el haber revertido las pifias
El humorista explicó que tuvo una situación difícil en la última jornada de la Quinta Vergara debido a que la gente estaba hipnotizada con el sow de Marco Antonio Solís.
El humorista nacional Paulo Iglesias afirmó que el haber revertido las pifias del público de la Quinta Vergara durante la última jornada del Festival de Viña del Mar "fue realmente maravilloso, un milagro".
Iglesias, que se llevó dos antorchas por su actuación, no tuvo un comienzo fácil ya que la gente sólo esperaba que volviera al escenario el cantante mexicano Marco Antonio Solís y no permitía que otros artistas se pararan en la Quinta Vergara.
"Cuando empecé a ver que estaba toda la gente pifiando durante la competencia internacional, y a la Fey, la verdad es que fue sorprendente y una tarea mucho más difícil", explicó en conversación con Entre Nueve y Una.
"Hasta el momento, yo diría que es lo más importante que he hecho en mi carrera. Haber dado vuelta una situación tan difícil, fue realmente maravilloso, un milagro", confesó.
Consultado sobre cuál fue la fórmula para lograr hacer que la gente finalmente lo escuchara y riera con sus chistes, Iglesias señaló: "Fue la fuerza del libreto, el ingenio aplicado ahí, las tallas bien metidas".
Sin embargo, dijo que todo el fervor provocado por Solís había implicado que el no estuviera partiendo de cero sobre el escenario, sino que de "menos 20" y que la oportunidad vino cuando volvió al escenario después de la intervención de Myriam Hernández.
"La gente está hipnotizada en ese momento(...) se habían reído pero yo creo que ya estaban cansados después de pifiar durante 25 minutos, yo creo que la gente está súper desgastada(...) pero al volver, que fue talla, talla, talla, la gente fue convenciéndose de un trabajo potente (como el mío)", dijo.
Admitió que en los momentos más duros, cuando la pifia era más sonora, debió apelar a su condición de chileno para lograr que la gente lo escuchara, pero no pretendía abusar de ello.
"Podría haber apelado un poco más a los sentimientos cuando me entregaron la primera antorcha, me podría haber tirado al suelo, podría haber dicho este es mi país, me habrían dado hasta gaviota porque había mucha gente que estaba pidiendo gaviota al final. Al final no quise jugar a los extremos, pero al principio creo que había que ser un poquito extremista porque la situación lo ameritaba, era una situación muy difícil", manifestó.
Finalmente, Iglesias reafirmó que "es importante para un artista triunfar en Viña del Mar porque eso le proyecta a uno para adelante buenas posibilidades, trabajando en esto del humor seguir creciendo".