Otro operativo internacional contra la pederastia culminó con cientos de detenidos
La diligencia fue coordinada desde Italia y las detenciones fueron practicadas en España, Argentina, Noruega, Polonia, Suiza, Francia, Bélgica, Alemania, Irlanda y Canadá, entre otras naciones.
Una operación a gran escala contra la pederastia en internet impulsada por la policía de Venecia culminó con la detención de cientos de personas en Italia y otros 65 países, según informaron las autoridades italianas.
La operación, coordinada por la Fiscalía de Venecia, es una continuación de la bautizada como Canalgrande, lanzada en noviembre del año pasado con la detención de decenas de personas en más de 60 países por su participación en una red de distribución e intercambio de pornografía infantil por internet.
Además de los arrestos practicados ahora, más de 300 agentes de la policía italiana han llevado a cabo cerca de 80 registros en 15 regiones de ese país y se incautaron centenares de ordenadores y miles de disquetes y CD-ROM que serán analizados por expertos.
Según las autoridades italianas, los responsables de la red difundían el material pornográfico a través de uno de los servicios de archivos compartidos más conocidos de internet.
De forma paralela a la investigación en Italia, se han llevado a cabo pesquisas con éxito en numerosos países, entre ellos España, Argentina, Noruega, Grecia, Polonia, Suiza, Líbano, Luxemburgo, Francia, Bélgica Alemania, Irlanda y Canadá, indicaron las fuentes.
En total, las investigaciones se han extendido a 35 países europeos, quince africanos, 16 asiáticos, 11 americanos y uno del hemisferio austral.
Por el momento no se ha precisado el número total de detenidos, aunque sí se ha indicado que entre ellos hay varios que ya habían estado implicadas en investigaciones por violencia sexual hacia menores o pornografía infantil.
Tampoco se ha especificado si la operación está relacionada con la coordinada por las fuerzas de seguridad españolas y bautizada como Cerbero, que investiga una red similar en la que están implicadas unas 500 personas de Europa y Latinoamérica.