Gobierno español retiró último símbolo franquista que quedaba en Madrid
La decisión fue criticada por el Partido Popular que acusó a Rodríguez Zapatero de hacer "lecturas parciales" de la historia.
Un símbolo "representativo de la concordia entre los españoles" reemplazará la estatua ecuestre del ex dictador Francisco Franco que fue retirada este jueves de una céntrica plaza de Madrid, anunció la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez.
La ministra ordenó personalmente la retirada de la estatua de madrugada para "evitar problemas de orden público" y decidió convocar un concurso de ideas para sustituir el monumento, en una decisión que fue criticada por el conservador Partido Popular (PP).
El portavoz del Partido Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, criticó el afán del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero por situar el debate "permanentemente en el pasado" y hacer "lecturas parciales de nuestra Historia".
Zaplana abogó por mirar hacia el futuro y no entrar en ese "intento del Gobierno de volver a abrir rencillas entre los españoles ni en un sentido ni en otro".
El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, contestó que la retirada de la estatua de Franco en Madrid se sitúa "dentro de las decisiones adoptadas en el curso de esta legislatura para terminar de remover los últimos símbolos de la dictadura".
López Aguilar supuso que el hecho de que se retirara durante la noche debe estar relacionado con "la viabilidad de la maniobra", aunque recalcó que hasta la mañana no tuvo conocimiento de esta decisión, "como el resto de los ciudadanos".
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, manifestó, por su parte, que la estatua fue retirada por las obras de un nuevo túnel ferroviario, pero reconoció que en el Gobierno no "gustaba nada" la presencia de la misma frente a varios ministerios.
A su juicio, la decisión de retirarla es "normal y razonable" en una democracia, y negó que hubiera intencionalidad en la coincidencia de esta operación con la cena homenaje que el miércoles se brindó al ex líder comunista Santiago Carrillo en su 90 cumpleaños.
Mientras, medio centenar de personas se concentraron durante la mañana en la madrileña Plaza de San Juan de la Cruz, lugar en el que la estatua se erigió desde 1959, y depositaron flores en su memoria, al tiempo que profirieron gritos contra el actual Gobierno.
Entre los ciudadanos concentrados hay numerosas personas mayores y algunos jóvenes con brazaletes con los colores de la bandera española y boinas rojas características del régimen anterior. (EFE)