Conflicto de Darfur divide al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas

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Autor: Cooperativa.cl

Estados Unidos y China se oponen a los demás integrantes que buscan aplicar el TPI a quienes sean acusados de crímenes contra la humanidad en esa zona de Sudán.

Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU siguen divididos sobre cómo afrontar el conflicto de la región occidental sudanesa de Darfur, donde las últimas estimaciones cifran en 180.000 los muertos y en más de dos millones los desplazados desde febrero de 2003.

 

Según fuentes diplomáticas uno de los puntos clave del desencuentro es si enviar o no el caso al Tribunal Penal Internacional (TPI), algo que rechazan Estados Unidos, Argelia y China. Argelia, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, no tiene derecho de veto, pero China y Estados Unidos sí lo tienen. Washington rechaza la autoridad del TPI, porque considera que sus nacionales podrían ser perseguidos por motivos políticos.

 

Por su parte, Rusia ha rechazado, también apoyada por Argelia y China, una propuesta estadounidense de imponer un embargo de armas al Gobierno de Jartum, según fuentes diplomáticas. Estados Unidos y las ONG internacionales acusan al Gobierno sudanés de respaldar a las milicias janjawid, protagonistas de los enfrentamientos con los rebeldes locales de Darfur y acusadas de perpetrar atrocidades contra la población civil.

 

Rebeldes y milicias están sometidas ya a un embargo de armas, pero Estadios Unidos -que al contrario que la ONU ha calificado de "genocidio" las atrocidades de los janjawid en Darfur- es partidario de imponer sanciones también al Gobierno para frenar su apoyo a las milicias.

 

Así, según la agencia informativa Asociated Press, Estados Unidos ha presentado una propuesta de resolución para impedir los viajes y congelar los fondos de todo aquel de bloquee los esfuerzos de paz, amenace la estabilidad de Darfur, realice vuelos militares en la zona o viole los Derechos Humanos o el Derecho Internacional Humanitario. Pide además que los responsables de "crímenes y atrocidades" sean castigados, pero no precisa cómo.

 

Ante la falta de acuerdo sobre cómo actuar, el Consejo de Seguridad se limitó anoche a prorrogar una semana, hasta el día 24 de marzo, la Misión de Avance de Naciones Unidas en Sudán (Unamis), para darse tiempo a buscar un acuerdo. La Unamis está formada por unos 400 efectivos, en su gran mayoría personal civil local e internacional.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha propuesto el envío de una fuerza de paz formada por 10.000 efectivos para supervisar el acuerdo de paz alcanzado entre el Gobierno y los rebeldes del sur, que ha puesto fin a 21 años de guerra civil y apoyar a la fuerza de 2.200 efectivos que la Unión Africana (UA) ha desplegado en Darfur para promover la paz. La nueva misión tendría un costo de 1.000 millones de dólares (unos 750 millones de euros) en sus primeros 12 meses.

 

El jueves un grupo de quince relatores de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU urgió a la comunidad internacional a asumir un compromiso serio y a tomar medidas concretas para detener la crisis humanitaria que afecta a la población sudanesa de Darfur.

 

"Las pasadas resoluciones del Consejo de Seguridad para Darfur han sido violadas en repetidas ocasiones sin ningún tipo de sanción o penalidad. Urgen medidas enérgicas, concretas y efectivas para acabar con una de las peores crisis humanitarias del mundo actual", puntualizaron.

 

Por su parte, Jan Egeland, coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, advirtió que si no se logra un acuerdo de paz y no se da un acceso incondicional a los trabajadores humanitarios en Darfur, el número de desplazados podría alcanzar los tres millones para fin de año. (Agencias)