Tras jurar fidelidad, Carlos y Camilla fueron bendecidos en Windsor
"Seriamente nos arrepentimos y de todo corazón pedimos perdón por nuestros pecados", leyeron ambos esposos durante el oficio religioso, al que asistió Isabel II.
El príncipe Carlos y su esposa, Camilla Parker Bowles, fueron bendecidos por el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, tras jurarse fidelidad en un solemne oficio religioso en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, en presencia de la reina Isabel II.
Sólo un par de horas antes, el heredero de la Corona británica y la ahora Duquesa de Cornualles se habían unido en matrimonio civil en el ayuntamiento de Windsor, al sur de Inglaterra, en una breve ceremonia a la que no asistió la soberana británica.
En el acto todos los asistentes leyeron un pasaje del "Libro de la Oración Común" de 1662 que afirma: "Seriamente nos arrepentimos y de todo corazón pedimos perdón por nuestros pecados. Su recuerdo nos aflige, su carga es intolerable".
Sonrientes, Carlos y Camilla habían entrado del brazo en la capilla, donde les esperaba la "plana mayor" de la Familia Real británica, encabezados por la reina Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo.
Mientras Carlos de Inglaterra vestía de chaqué como en su boda, su esposa cambió el elegante traje perla del enlace por un vestido largo de tono azul grisáceo, con reflejos dorados, y un adorno de espigas en el pelo.
Más de 700 invitados asistieron al encuentro, entre ellos el ex marido de Camilla, Andrew Parker Bowles, así como los dos hijos de Carlos y la fallecida Diana de Gales, los príncipes Guillermo y Enrique; el primer ministro británico, Tony Blair, y dirigentes de la oposición.
Entre los escasos representantes de casas reales estuvieron presentes el heredero del trono noruego, Haakon Magnus, y su esposa Mette Marit; el príncipe Constantino de Holanda y su esposa Laurentien; y el rey Constantino de Grecia (hermano de la reina Sofía de España) y su esposa Ana María.
También asistieron el rey Hamad de Bahrein, y el príncipe Radu de Hohenzollern Veringen y su esposa, la princesa Margarita de Rumania. Sin embargo, al oficio religioso no asistió ningún representante de la Casa Real española.
La capilla de San Jorge, construida a mediados del siglo XV por el rey Eduardo IV, está dedicada al patrón de la orden de más alto rango en el Reino Unido y ha sido escenario de bodas y funerales de la Familia Real. Allí están enterrados la Reina Madre y su marido, el rey Jorge VI, y en ese templo el príncipe Eduardo se casó con Sophie Rhys-Jones en junio de 1999. (EFE)