Monegascos comenzaron a dar el último adiós a Rainiero
Hasta el miércoles se extenderá el homenaje al fallecido soberano que será exclusivo para los habitantes del principado.
Los monegascos comenzaron a ingresar este domingo por pequeños grupos al palacio de Mónaco para rendir en la Capilla Palatina el último homenaje solemne a los restos mortales de Rainiero III, en medio de estrictas medidas de seguridad, mientras el esposo de la princesa Carolina continúa en estado "estable pero grave".
En un decorado sobrio, el cuerpo del príncipe está vestido con su uniforme de honor y sus medallas, sobre una capilla ardiente, dijo el diputado Bernard Marquet.
Las autoridades monegascas establecieron minuciosas medidas de seguridad y protocolo durante los días en los que permanezca abierta al público.
Los asistentes deberán presentar documentos de identidad antes de acceder al lugar donde se encuentra el féretro con el cuerpo de Rainiero, ya que el homenaje será exclusivo de los monegascos.
Además, deberán ir vestidos con "ropa oscura" y estará prohibido introducir cámaras fotográficas y de vídeo así como teléfonos móviles que incluyan estas funciones o mochilas.
Antes de que empezaran a desfilar los monegascos, entró una delegación de tenistas que participan en Mónaco en el torneo ATP de Tenis, compuesta por el ruso Marat Safin y el español Juan Carlos Ferrero, según un portavoz del Gobierno.
La plaza frente al Palacio estuvo vacía en la mañana, pero adentro, más allá de las puertas adornadas con un cortinaje azul oscuro y el blasón del príncipe, compuesto por dos "R" blancas enfrentadas bajo una corona del mismo color, se observaron algunas coronas mortuorias.
Rainiero, que murió el miércoles 6 de abril a los 81 años, será inhumado el viernes 15 en presencia de jefes de estado y personalidades de la nobleza europea. El homenaje a los restos del monarca serán desde este domingo hasta el miércoles.
Rainiero será sucedido por su hijo Alberto II de Mónaco, de 47 años, hermano de las princesas Estefanía y Carolina, soltero y sin hijos.
Mientras los monegascos rinden un último tribuno a Rainiero se mantiene la preocupación por el estado de salud del príncipe Ernesto de Hannover, esposo de Carolina de Mónaco, quien este domingo seguía en estado "estable pero grave", hospitalizado en el Centro Médico Princesa Grace a causa de una pancreatitis aguda.
El príncipe, en cuidados intensivos en Mónaco desde el martes 5, deberá seguir hospitalizado.
Carolina, abatida por la muerte de su padre, enfrenta la enfermedad de su esposo, 15 años después de quedar viuda de Stefano Casiraghi, quien falleció en una competencia marítima en Mónaco en octubre de 1990.
El alemán Ernesto Augusto de Hannover, primo de la reina Isabel de Inglaterra, a quien se le atribuyen problemas de alcoholismo, contrajo matrimonio con la princesa Carolina el 23 de enero de 1999 y desde entonces se ha visto involucrado en riñas y conflictos con paparazzis.
El príncipe ya había sido hospitalizado en junio de 2000 tras sentirse mal después de una fiesta de gala ofrecida en el castillo de Celle (Alemania), celebrada con motivo del día nacional de Mónaco en la Exposición Universal de Hannover.
Ernesto Augusto de Hannover y Carolina tienen una hija, Alexandra, de cinco años y nacida el 20 de julio de 1999. El príncipe alemán es el tercer marido de Carolina, después del playboy Philippe Junot y el fallecido millonario italiano Casiraghi, con quien tuvo tres hijos, Andrea, Carlota y Pierre. (Agencias)