Realeza europea despedirá a Rainiero en medio de estrictas medidas de seguridad
Los reyes Juan Carlos de España y Carlos Gustavo de Suecia, entre otras personalidades, asistirán a las exequias del fallecido soberano de Mónaco.
Reyes, príncipes y los principales líderes europeos darán este viernes su último adiós al príncipe Rainiero de Mónaco, cuyos funerales de Estado se realizarán en medio de estrictas medidas de seguridad.
Más de medio centenar de delegaciones, junto a unos 3.000 monegascos, despedirán al fallecido soberano de este pequeño estado mediterráneo. El Rey Juan Carlos de España encabeza la lista de monarcas en ejercicio que se desplazarán a este enclave en la Costa Azul francesa para asistir a los funerales, a lo que también asistirá el Rey Carlos Gustavo de Suecia, el belga Alberto II, y la reina Sonia de Noruega.
Los presidentes de Francia, Jacques Chirac; Irlanda, Mary Mc Aleese, y Eslovenia, Janez Drnovsek, así como Andrés de Inglaterra, hijo de Isabel II, y el príncipe Joaquín de Dinamarca, además de la ex emperatriz de Irán Farah Pahlavi, figuran también entre las personalidades que confirmaron su participación en las exequias que tendrán lugar en la Catedral de Mónaco.
En ese templo del siglo XIX y piedra blanca, situado en la ciudad vieja, Rainiero será enterrado después -aún no se ha confirmado si será el mismo viernes, después de una misa de Requiém para los monegascos, o el sábado- en la más estricta intimidad.
Sus restos reposarán en el ábside de la catedral junto a los de su adorada esposa, la mítica actriz convertida en princesa, Grace Kelly, verdadera artífice del glamour del segundo estado más pequeño del mundo y que perdió la vida en 1982 en un trágico accidente en una de las escarpadas carreteras monegascas.
Los funerales de Rainiero fueron organizados al detalle, teniendo en cuenta el estricto protocolo marcado por la presencia de
miembros de la nobleza europea, y con especial hincapié en la seguridad, para lo que se han tomado medidas sin precedentes en el control aéreo, marítimo y terrestre.
El espacio aéreo del Principado, al igual que su franja costera y alrededores y la zona de navegación entre las puntas de Cap Martin y Cap d'Ailest, permanecerán cerrados.
Un avión de vigilancia Awacs, un caza Mirage 2000 y media docena de helicópteros, cerca de 2.000 agentes y dos especialistas en negociaciones de secuestros son algunos de los medios desplegados por Francia para garantizar una "seguridad máxima", mientras agentes de unidades de elite se apostarán en las montañas que rodean Mónaco.
El trayecto entre el aeropuerto de Niza -al que llegarán la mayoría de los invitados- y el Principado será objeto de una
vigilancia particular, y las delegaciones internacionales, además de contar con escolta terrestre, serán protegidas por helicópteros dotados de cámaras térmicas para detectar cualquier anomalía.
La seguridad también será muy estricta en "La Roca", como los habitantes llaman a la ciudad vieja, donde se encuentran el Palacio y la catedral.
Se prevé que la plaza donde se levanta el Palacio, del que partirá el cortejo fúnebre que recorrerá a pie los 200 metros que le
separan de la Catedral, acoja a unos 3.000 monegascos, además de a cientos de periodistas llegados de todo el mundo para cubrir un acontecimiento no sólo de carácter político, dada la popularidad de los Grimaldi en la prensa del corazón y sensacionalista.
El gran ausente de la solemne ceremonia será Ernesto de Hannover, tercer marido de la primogénita de Rainiero, Carolina, que está hospitalizado desde la víspera del fallecimiento del soberano -que murió el pasado 6 de abril- debido a una pancreatitis aguda. (EFE)