Presidente iraquí no firmará eventual orden de ejecución contra Sadam
El kurdo Jalal Talabani no respaldará la probable condena a muerte del ex dictador del país mesopotámico, aunque es una decisión que depende también de los otros dos miembros del Ejecutivo.
El nuevo presidente iraquí, el kurdo Jalal Talabani, no firmará una eventual orden de ejecución contra el ex dictador Sadam Husein, debido a su oposición a la pena de muerte, según aseguró en una entrevista en la cadena británica BBC.
Talabani, abogado y defensor de los derechos humanos, tiene muy claro que "personalmente" no secundará esa iniciativa. "Pero usted sabe que la presidencia de Irak está conformada por tres personas. Estas tres deben decidir. Entonces yo puedo estar ausente. Me puedo ir de vacaciones y dejar a los otros dos (los vicepresidentes) decidir", explicó.
"Mis dos socios en la presidencia están a favor de sentenciar a muerte a Sadam antes de que se pronuncie el tribunal, por lo que creo que me quedaré solo en ese tema", añadió el presidente iraquí.
Sobre las repercusiones de una eventual ejecución del ex dictador, el presidente consideró que podría acabar con las esperanzas de sus seguidores de verlo nuevamente en el poder, lo que desalentaría la insurgencia.
Por otro lado, el líder de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), aliado del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) en las pasadas elecciones iraquíes, considera que su elección como presidente significa que "los kurdos ya no son ciudadanos de segunda clase" en Irak.
"La lucha de los kurdos ha terminado en el sentido de que se puede decir que la sangre de sus mártires no ha sido en vano", aseveró Talabani.
El presidente iraquí insistió en que las aspiraciones independentistas de los kurdos no tienen asidero real, pero apostó por "una federación", a la vez que aseguró que un kurdo en el poder "fortalecerá la unidad de Irak".
Enemigos de Irak
Sobre los enemigos de la emergente democracia iraquí, el presidente consideró que hay tres: los terroristas; los que "están enojados por algunas políticas" del Gobierno iraquí, y los militantes del partido Baas, del que formaba parte Husein.
Entre estos últimos, Talabani distingue entre los "pro-sirios con los que se puede llegar a un acuerdo y quienes añoran que vuelva Sadam, con los que esto es muy difícil porque todavía sueñan con volver a la dictadura".
En la entrevista, el presidente aseguró además que hará "lo que pueda para convencer a mis colegas de que debemos tener una política comprensiva contra los que luchan contra el régimen", en alusión a posibles amnistías.
Para Talabani, "las fuerzas iraquíes, las populares y las del Gobierno ya están preparadas para acabar con la insurgencia y el terrorismo".
Interrogado sobre la futura constitución iraquí y el papel que se le dará a la religión, el presidente apuntó que "hay un acuerdo entre todos nosotros para que el Islam sea la religión del Estado y una de las fuentes de las leyes del país".
"Afortunadamente", añadió, "los partidos islámicos no nos están pidiendo un Gobierno islámico ahora. Están satisfechos con ese compromiso". (EFE)