Por segundo año consecutivo se canceló la Love Parade de Berlín
La falta de auspiciadores es la principal razón para que, igual que en 2004, los amantes de la música electrónica se pierdan su principal reunión anual.
La Love Parade, el desfile tecno que durante varios años concentró en Berlín a más de un millón de "ravers" de todo el mundo, no se realizará por segundo año consecutivo.
Los organizadores de la fiesta, Love Parade GmbH, anunciaron la cancelación definitiva de la fiesta de este año, de nuevo por falta de patrocinadores.
La Love Parade, nacida en 1989 como una caravana de un centenar de personas bailando al ritmo del tecno alrededor la caravana de potentes camiones equipados con altavoces, creció hasta alcanzar proporciones millonarias, sobre todo entre 1998 y 2000.
El desfile tecno se convirtió entonces en una especie de señal de identidad para el nuevo Berlín, joven y sin complejos.
Las protestas de los ecologistas, que clamaban contra los destrozos que conllevaba la fiesta no hicieron mella en las autoridades, a la luz de los ingresos que generaba la parada en el sector turístico de Berlín.
A partir de 2001 empezó su declive, con menos personal de lo acostumbrado, y también las dificultades para encontrar patrocinadores, lo que llevó a que en 2004 no se celebrara.
Entonces se dijo que se esperaba recuperar la convocatoria para este 2005 y, de hecho, los organizadores dijeron este miércoles que mantienen las esperanzas de celebrarla de nuevo el próximo año, tal vez con otro concepto.
En los ambientes berlineses, en cambio, se da por finiquitada la fiesta, en buena parte porque el tecno local empezó a eclipsarse también.
El pasado fin de semana cerró sus puertas la discoteca "Tresor", la meca de este estilo de música en la capital alemana y durante años lugar de peregrinaje para "ravers" de todo el mundo.
"Tresor", abierta poco después de la caída del Muro fue el local de cabecera de más legendarios pinchadiscos del "tecno" berlinés: Dr. Motte, inventor de la Love Parade, Marusha, Sven Vaeht y Paul van Dyck. (EFE)