Ceremonia ecuménica abrió jornada de recuerdo del fin de la II Guerra Mundial

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Autor: Cooperativa.cl

Casi todos los sectores políticos y religiosos germanos conmemoraron la derrota de la Alemania nazi, fecha que los simpatizantes calificaron de "60 años de mentira liberadora".

Con una ceremonia ecuménica en la catedral católica de Berlín a la que asistieron todas las autoridades políticas del país, comenzaron en Alemania los actos conmemorativos oficiales del aniversario 60 de la capitulación del III Reich.

 

La ceremonia fue oficiada por el presidente de la Conferencia Episcopal Alemania, cardenal Karl Lehmann y por el presidente del Consejo de la Iglesia Evangélica, arzobispo Wolfgang Huber.

 

Lehman evocó la destrucción y el sufrimiento generado por el nacionalsocialismo, al que también culpó de las dictaduras en las que quedaron sumidos pueblos tras el final de la guerra.

 

La fecha del 8 de mayo, destacó el cardenal, significa para unos liberación, para otros el comienzo de una nueva catástrofe.

 

Alabó el compromiso con los valores democráticos y de paz de la Europa actual, apero aconsejó estar vigilante a las amenazas y acciones que deterioran intentar distorsionar esos valores.

 

Huber destacó que para "mirar al futuro es preciso recordar el pasado" y en ese sentido criticó "lo rápido que olvida la gente", el escaso valor que se da a la situación de paz y prosperidad.

 

"Damos por hecho lo que a otras generaciones costó la vida conseguir: La unidad en libertad", dijo el arzobispo, quien destacó que "sólo si mantenemos viva la memoria podremos poner una piedra sobre la que construir el futuro".

 

Tras el oficio el presidente alemán, Horst Koehler; y el canciller, Gerhard Schroeder, depositaron sendas coronas de flores en el "Neue Wache", monumento a todas las víctimas de la guerra.

 

Antes, desde primeras horas de la mañana, unas 65.000 personas según cálculos de la policía, se concentraron en la Alexanderplatz, centro neurálgico del antiguo sector oriental de Berlín, para manifestar su adhesión a los valores democráticos y la paz.

 

Al concluir esa marcha, que transcurrió pacíficamente, unos 2.000 simpatizantes de la ultraderecha tomaron posiciones en la misma plaza para conmemorar lo que ha su juicio han sido "60 años de mentira liberadora".

 

La manifestación, convocada por el neonazi Partido Nacional Democrático de Alemania (NPD), transcurrió con fuerte presencia policial y ante una concentración en las bocacalles aledañas a la Alexanderplatz de un número cada vez más notorio de personas, entre ellas miembros de la izquierda radical. En previsión de altercados, se movilizaron a unos 8.000 agentes policiales.

 

Según el recorrido otorgado por las autoridades de Interior, los simpatizantes del NDP podrán desfilar desde la Alexanderplatz hasta la Friedriechstrasse, próxima a la Puerta de Brandeburgo, pero no hasta esa edificación por prohibición del Tribunal Constitucional.

 

A escasos metros de esa edificación se encuentra el Memorial a los judíos asesinados en Europa, que será inaugurado el martes 10 de mayo.

 

Tras la ofrenda floral en memoria de las víctimas de la guerra, el canciller, los ministros que integran su Gabinete, primeros ministros de los estados federados alemanes y representantes de todas las instituciones se dirigieron a la sede del Parlamento para una ceremonia solemne.

 

Esa sesión en el Bundestag será inaugurada con un discurso de su presidente, Wolfgang Thierse. También hará uso de la palabra el presidente Koehler.

 

Aunque los actos conmemorativos del final de la Segunda Guerra Mundial tienen lugar este sábado, las manifestaciones comenzaron el sábado.

 

Según el alcalde de Berlín, el socialdemócrata Klaus Wowereit, las conmemoraciones berlinesas tienen carácter festivo y solemne, pues "se trata de recordar a las víctimas de una guerra que se cobró 50 millones de vidas, pero también de celebrar la libertad recobrada hace 60 años".

 

Alrededor de la Puerta de Brandeburgo, epicentro de las celebraciones, partidos, sindicatos y grupos diversos instalaron quioscos de información y desde una gran pantalla se podrá seguir en directo todas las ceremonias y los discursos que se pronunciaran en las iglesias y el Parlamento. (EFE)