Hombres armados asesinaron a representante de Alí Sistani en Bagdad
El crimen reavivó la tensión religiosa en Irak, pues la comunidad chiita acusa a sunitas de estar tras la muerte de Mohamed al Alaq.
Un representante del religioso iraquí Alí Sistani, la máxima autoridad chiíta de Irak, fue asesinado en un barrio del este de Bagdad, según informaron fuentes policiales. Mohamed al Alaq murió instantáneamente cuando un grupo de hombres armados irrumpieron en su casa y lo tirotearon.
El ataque ocurrió en el barrio Ciudad de Al Sadr, cuyos habitantes son en su mayoría chiitas, en medio de una creciente tensión entre los seguidores de esa comunidad, que controla el Gobierno, y la minoría sunita, a la cual pertenecía Sadam Husein.
El miércoles 18 de mayo otro representante de Sistani en la capital, Qasem al Faraui, fue asesinado cuando salía de su casa en Al Nauiriya, en el barrio Nueva Bagdad.
La comunidad chiita, mayoritaria en Irak, ha sido blanco de numerosos ataques en los últimos meses, atribuidos por las autoridades y por los líderes de esta corriente musulmana a "terroristas" sunitas que intentan provocar un conflicto religioso en el país.
En tanto, personeros religiosos sunitas han acusado a efectivos chiítas de las fuerzas de seguridad iraquíes de estar tras el asesinato de clérigos y de miembros de su comunidad.
En otros hechos de violencia, un oficial de la policía fue asesinado, junto a su padre, por supuestos insurgentes en la ciudad de Samarra, 100 kilómetros al norte de Bagdad.
Además, otros dos agentes de la policía perecieron tras la explosión de una bomba en la ciudad de Baquba, 60 kilómetros al noreste de Bagdad, informaron fuentes del Ministerio de Interior.
Finalmente, un alto funcionario del Ministerio del Petróleo fue asesinado a tiros por un grupo de hombres armados delante de su residencia en Bagdad. Ali Hameed, quien ocupaba el cargo de director general en la citada cartera, es la última víctima de una serie de asesinatos de militares y funcionarios civiles iraquíes. (EFE)