Putin promulgó polémica ley que suprime candidatos independientes al Parlamento
Los críticos a la reforma argumentan que ésta acallará las voces discrepantes en un Parlamento ya controlado por el Kremlin.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, promulgó por decreto la polémica ley de elecciones a la Duma (o Cámara Baja del Parlamento), que suprime la elección de diputados independientes.
La normativa supone que para las próximas elecciones, a finales de 2007, los 450 miembros de la Duma serán elegidos de listas de candidatos divulgadas por los partidos políticos.
Los críticos a la reforma, de la que Putin asegura que ayudará a mantener a las formaciones políticas nacionales y reforzará al país frente al terrorismo, argumentan que acallará a las voces discrepantes en un Parlamento ya controlado por el Kremlin.
La iniciativa también prohíbe la participación en los comicios de los bloques electorales, con el argumento de que en Rusia se ha fortalecido el papel de los partidos políticos y que éstos ya no necesitan aliarse para promover candidatos y ganar escaños.
La nueva normativa eleva del cinco al siete por ciento la "barrera electoral" que un partido tiene que superar para acceder al reparto de escaños.
Estas enmiendas se suman a otras que hicieron casi imposible promover un referéndum sin el visto bueno del Kremlin y que elevaron de 10.000 a 50.000 el número de militantes que debe tener un partido para ser registrado y participar en los comicios.
Además, Putin suprimió la elección de los gobernadores de las regiones y alcaldes de las grandes ciudades, que ahora son nombrados por él, con el visto bueno de las asambleas legislativas locales.
Las enmiendas fueron duramente criticadas por la oposición -liberal y comunista- pues complican al máximo su situación y las posibilidades de acceso a la Cámara, al tiempo que permiten al Kremlin descalificar a cualquier fuerza que considere indeseable.
En los últimos comicios de diciembre de 2003, que los detractores de Putin consideraron manipulados, el partido gubernamental Rusia Unida obtuvo más de 300 escaños, mientras los comunistas redujeron a la mitad su presencia y los liberales ni siquiera entraron a la Duma.
La oposición ve en estos cambios "otro paso autoritario que refuerza el modelo de democracia dirigida de Putin", a quien acusan de restringir la democracia y el pluralismo en su empeño por formar un poder vertical, donde nadie pueda desafiar su autoridad. (Agencias)