Violencia en Irak dejó un saldo de al menos 21 muertos
La explosión de cuatro autobombas y un ataque aéreo estadounidense marcaron la jornada en la nación árabe, cuyo gobierno aún no puede controlar la insurgencia.
Al menos 14 personas muertas y 26 heridas es el balance de los tres ataques con autobombas perpetrados en la localidad de Hueya, 190 kilómetros al norte de Bagdad, informaron fuentes hospitalarias.
Fuentes policiales habían afirmado que en los tres atentados, ocurridos de forma casi simultánea, murieron cuatro soldados y dos civiles iraquíes, mientras que otras 12 personas resultaron heridas.
"Al menos 14 cadáveres y 26 heridos de diversa consideración han sido trasladados a hospitales en Kirkuk y Hueya", dijeron las fuentes hospitalarias en esta última localidad.
Los ataques fueron perpetrados en un espacio de unos ocho minutos y tuvieron como blanco tres puestos de control de las fuerzas de seguridad iraquíes en Hueya, en la carretera entre las ciudades de Kirkuk y Tikrit, dijeron las fuentes policiales.
Los nuevos atentados se produjeron mientras decenas de miles de soldados iraquíes siguen con su amplia ofensiva lanzada desde hace 10 días contra supuestos feudos de la insurgencia en Bagdad y sus alrededores.
En tanto, siete iraquíes murieron en un bombardeo aéreo estadounidense de varias viviendas en Rawa, localidad del oeste de Irak cercana a la frontera con Siria, informó el canal de televisión local Al Sharquiya, que citó fuentes policiales y asistenciales.
Según el medio, el ataque causó la destrucción de tres viviendas y de una fábrica de cemento en dicha localidad, cercana a la ciudad de Al Qaim, a unos 300 kilómetros de Bagdad.
Rawa y Al Qaim se encuentran en la conflictiva provincia de Al Anbar, considerada uno de los principales feudos de la insurgencia sunita.
Finalmente, al menos 19 personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, cuando otro autobomba explotó al paso de una patrulla de la policía iraquí en un barrio del noroeste de Bagdad.
Según las fuentes, el ataque ocurrió este mediodía cerca de un restaurante del barrio de Al Shula, cuyos habitantes son en su mayoría chiitas. (EFE)