Subsecretaria defendió rol del Estado en la construcción de casas
Teresa Rey aseguró que cuando se habla de fallas estructurales se exageran los números y "solamente se quiere cargar o hacer responsable al Ministerio de Vivienda".
La subsecretaria de Vivienda y Urbanismo, Teresa Rey, sentenció que "es un error" decir que hay 60.000 casas construidas por el Estado con problemas estructurales, como han señalado algunos diputados, incluso de la Concertación. Además, la funcionaria aseguró que muchas veces se ignora la responsabilidad que tienen las municipalidades y las empresas constructoras y sólo se culpa a la secretaría de Estado.
La cifra a que se hace mención incluye las viviendas "que tenemos catastradas como que presentan algún nivel de reclamo, y no todas tienen que ver con fallas, sino que también esas 60.000 viviendas incluyen el catastro de aquellas en que hacemos intervenciones preventivas", puntualizó.
"Estamos asumiendo las responsabilidad dentro de lo que nos corresponde, pero también es importante que otros entes asuman sus responsabilidades, como por ejemplo: todos los proyectos pasan por varias revisiones, incluidas las direcciones de obras municipales, que aprueban el proyecto e incluidas las empresas constructoras. Y aquí solamente se quiere cargar o hacer responsable al Ministerio de Vivienda", enfatizó.
En conversación con El Diario de Cooperativa, la abogada ahondó en el problema que para la cartera significa construir más viviendas y contar con menos personal que en la década pasada.
"Cuando se dice que son errores de fiscalización, etcétera, quiero señalar que en los últimos 15 años se han construido tres o cuatro veces más casas que en los años anteriores, con menor personal del Ministerio de Vivienda. Más aún, cada vez que se solicitan mayores cantidades de recursos físicos y financieros, siempre hay un sector político del país que está en constante predicamento de que hay que achicar el aparato del Estado", argumentó.
Rey se refirió en particular al tema de dos villas en la Novena Región, en las comunas de Temuco y Carahue, donde a pobladores se les ofreció un subsidio a cambio de dejar sus casas -construidas hace menos de ocho años-, por los problemas que éstas presentan.
La subsecretaria detalló que la opción de la ayuda fiscal para una nueva casa, válida por 21 meses, "mayoritariamente ha sido aceptada" por los habitantes de las poblaciones Los Cóndores de Temuco y Verde Bosque de Carahue.
En estas edificaciones, recordó Rey, se usó una tecnología innovadora y ante las denuncias de problemas, se realizaron las reparaciones respectivas. Luego, ante nuevos reclamos de fallas estructurales, tres estudios independientes comprobaron que éstas no existían, sino que se necesita "hacer mantención a las estructuras metálicas", sobre las cuales se edificaron las casas.
Sin embargo, la subsecretaria precisó que a raíz de que las armazones metálicas están por dentro de cada muro, el trabajo resulta demasiado caro, por lo que se ofreció a los habitantes dejar sus casas a cambio de un subsidio habitacional de 280 Unidades de Fomento (UF), alrededor de 4,8 millones de pesos, para luego demoler las viviendas, no porque sean inhabitables, sino porque "no queremos que esos lugares se conviertan en centros de delincuencia".
Respecto si hubo problemas de diseño o en la ejecución de la obra, Rey destacó que se están "haciendo los sumarios pertinentes", con la "máxima celeridad" posible, para determinar las responsabilidades respectivas.
El Ministerio de Vivienda, concluyó Teresa Rey, quisiera que "nunca hubiesen existido esos problemas", pero tampoco existen recursos ilimitados o una "varita mágica" para solucionar, de un día para otro, los inconvenientes que sufren los chilenos que tienen fallas en sus viviendas sociales.