Dos ataques de la resistencia iraquí dejaron 29 muertos
En el incidente más grave, un suicida detonó una carga explosiva en un concurrido mercado de Kirkuk, dejando un saldo de 19 víctimas fatales.
Al menos 29 personas murieron y más de 60 resultado heridas a causa de dos atentados en Irak, uno de ellos en un mercado de la ciudad petrolera de Kirkuk, a unos 250 kilómetros al norte de Bagdad, y el otro en Baquba, según fuentes de la Oficina de Coordinación Militar iraquí-estadounidense.
El ataque más sangriento ocurrió en Kirkuk cuando un suicida hizo detonar los explosivos que tenía adosados al cuerpo en un mercado del centro de la ciudad, en la que conviven árabes, kurdos y turcomanos, explicaron las fuentes.
La explosión ocurrida en Kirkuk, uno de los principales focos de las tensiones étnicas que aquejan al norte de Irak y donde se encuentran los principales yacimientos petrolíferos, causó 19 víctimas fatales.
En tanto, cerca de Baquba, al noroeste de la capital, un auto-bomba mató a 10 personas cuando su conductor atacó a una patrulla militar en Kenaan. Entre los fallecidos se encuentran civiles, soldados y policías, aunque no se conoce el número exacto de cada uno de ellos.
La estación policial de Kenaan fue alcanzada por varios morteros, disparados por insurgentes, que provocaron su incendio.
Al menos 850 personas han perdido la vida por ataques similares perpetrados en diferentes áreas de Irak desde la formación del nuevo Gobierno iraquí el pasado 28 de abril.
La mayor parte de esos atentados han sido reivindicados por la llamada "Organización de Al Qaeda para la Guerra Santa en Mesopotamia", del jordano Abu Musab al Zarqaui, por cuya captura Estados Unidos ofrece 25 millones de dólares.
Un total de 13 personas fueron ejecutadas por presuntos rebeldes
Por otra parte, un total 13 cadáveres con impactos de bala fueron encontrados en la localidad de Al Jalideya, en el denominado triángulo suní, a unos 90 kilómetros al oeste de Bagdad.
Los cuerpos fueron hallados en una carretera de esa zona, todos con los ojos vendados y las manos atadas a la espalda.
"Se cree que varios de ellos eran miembros de un cuerpo de policías encargados de proteger los convoyes" de camiones que transportan productos a las bases estadounidenses en la región, señalaron fuentes del hospital de Al Yarmuk, en la capital. (Agencias)