Dos soldados de EE.UU. y un civil murieron en Irak
Una patrulla conjunta iraquí-estadounidense se presentó en la conflictiva Bugros, pero antes de que pudieran protegerse fueron atacados con fuego intenso desde una vivienda.
Dos soldados estadounidenses y un civil iraquí murieron por disparos de desconocidos en la localidad de Bugros, en la conflictiva provincia de Diyala, noreste de Bagdad, dijeron fuentes de la seguridad iraquí.
Después de que un aviso alertase a las fuerzas estadounidenses de que había movimientos sospechosos en una casa de Bugros, una patrulla conjunta iraquí-estadounidense se presentó en el lugar, pero antes de que pudieran protegerse fueron atacados con fuego intenso desde el interior.
Como resultado, dos soldados estadounidenses y un civil iraquí resultaron muertos, mientras que un soldado norteamericano y cinco policías iraquíes resultaron heridos.
Las fuentes no precisaron lo sucedido con los atacantes, si lograron huir o fueron capturados o muertos.
Por otra parte, las fuerzas iraquíes y estadounidenses que están enfrascadas desde ayer en la "Operación Lanza" contra la insurgencia en la zona de la frontera con Siria, han encontrado a cuatro rehenes iraquíes en una casa.
Según un comunicado militar estadounidense, los rehenes estaban maniatados y encadenados a un muro, con indicios de haber sido maltratados, en una casa del barrio de Al Karabela de Al Qaim, centro de la "Operación Lanza".
La "Operación Lanza" se saldó ya con la muerte de 50 insurgentes y la detención de un centenar, además de la incautación de numerosas armas (entre ellas lanzagranadas) pero la fuerza combinada iraquí-estadounidense no ha sufrido ninguna baja, siempre según el comunicado.
Además, un millar de soldados estadounidenses e iraquíes han lanzado la llamada "Operación Picador" en busca de insurgentes o de armas en la zona del Lago Therthar, una enorme masa de agua al noroeste de Bagdad, entre las provincias de Al Anbar y Salahedín.
La operación ha sido lanzada por infantes de la Segunda División de los Marines, en colaboración con soldados iraquíes, ante la sospecha de que la insurgencia utiliza las inmediaciones del lago para esconder gran parte de sus armas. (EFE)