Bush defendió su actuación en Irak y descartó retirada de tropas
Los terroristas y los insurgentes están intentando que Estados Unidos se retire, cosa que no pasará, aseguró el mandatario.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, defendió su estrategia en Irak y descartó una retirada prematura de las tropas, con el argumento de que se trata de una "prueba vital" para la seguridad del país.
En su alocución radial de los sábados, el presidente estadounidense, cuya popularidad ha registrado un fuerte descenso a causa de la violencia en Irak y cuestiones económicas, afirmó que en el país árabe "los terroristas y los insurgentes están intentando" que Estados Unidos se retire.
"Su meta es conseguir que nos marchemos antes de que los iraquíes hayan tenido la oportunidad de demostrar a la región lo que un Gobierno electo y responsable ante sus ciudadanos puede hacer por su pueblo", agregó el presidente, quien prometió que no se conformará "con nada que no sea la victoria".
Según Bush, esa misión "no es fácil y no se conseguirá de la noche a la mañana".
"Algunos pueden estar en desacuerdo con mi decisión de derrocar a Sadam Husein, pero todos estamos de acuerdo en que los terroristas del mundo han hecho de Irak un frente central en la lucha contra el terrorismo", agregó.
Los terroristas, continuó el presidente, "han hecho de Irak una prueba vital para la seguridad de nuestro país y del mundo libre".
La alocución radial representa el comienzo de una campaña de intervenciones públicas del presidente en las próximas semanas en torno a Irak y la economía para tratar de revertir la tendencia a la baja de sus índices de popularidad.
En lo que respecta a la economía, el presidente afirmó que el Congreso debe hacer su parte para mantener el crecimiento del país, e instó al Capitolio a aprobar el Tratado de Libre Comercio con América Central y la República Dominicana (CAFTA-DR).
"Todos debemos colaborar para garantizar que las oportunidades llegan a cada rincón del país", exhortó.
Las encuestas hechas públicas en los últimos días indican que tan sólo el 41 por ciento de los estadounidenses apoya la gestión de Bush en Irak y el 51 por ciento, por contra, opina que Estados Unidos no debería haber intervenido en el país árabe. (EFE)